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¡Secuestrada dos veces en un mes!
Redacción Quito
En un mes, una adolescente fue presuntamente secuestrada dos veces en el sur de la capital. Su madre, Alexandra, llena de pavor, cree que todo nace de su intención de identificar al asesino que mató a su esposo, Luis Chicaiza, quien fue apuñalado el 30 de noviembre de 2014 durante un bautizo en Guangopolo.
En enero este año, la menor de edad había salido del colegio cuando, de repente, una mujer se acercó a ella y supuestamente la obligó a subirse en un taxi, la llevó hasta Chillogallo y allí la abandonó. Unos días después, la misma señora reapareció en un centro comercial del sur de la urbe -donde paseaba la víctima, de 17 años- y nuevamente la habría raptado.
Según la denuncia presentada en la Fiscalía por la mamá , aquella la mujer presuntamente “le había dado una droga” a la muchacha para dejarla “semiinconsciente”.
Cuando esta despertó, se hallaba dentro de una casa, ubicada en Guangopolo, barrio Rumiloma. En ese lugar, según su relato de los hechos, la sospechosa la habría mirado y le habría transmitido un mensaje claro: “Sé quién mató a tu papá”. Pero acto seguido le pidió que no dijera nada.
La muchacha aprovechó que en ese momento ingresaron a varias personas en el domicilio y salió corriendo para tomar un taxi. La mujer manifestó que su hija logró escapar, pero teme que le suceda algo malo a ella o a su familia. A raíz de esos incidentes, la progenitora denunció el presunto secuestro con el objetivo de que la Fiscalía inicie las investigaciones.
Sin embargo, la intranquilidad atosiga a la madre, ya que trabaja todo el día como comerciante y piensa que, en ese lapso, algo similar puede ocurrirle a cualquiera de sus seis hijos. “Salgo a las siete de la mañana y regreso a las nueve de la noche al hogar, sin saber qué puede pasar”, comenta preocupada. (HA)
Pide justicia por el crimen de su esposo
Con mucha nostalgia, pero con todos los ánimos de seguir adelante, la señora indicó que desde la muerte de su esposo, tuvo que afrontar la vida “como padre y madre”, de ahí que trabaje “arduamente”.
Su marido laboraba como albañil, le gustaba mucho el deporte y también bailar. Por eso acudía a la mayoría de fiestas a las que lo invitaban.
En el momento en que perdió la vida, Luis Chicaiza, de 40 años, estaba con otros allegados en un bautizo que se celebraba en una casa de Guangopolo. Durante la tarde y la noche, todo fue algarabía entre los invitados. Pero repentinamente se produjo una riña entre algunas personas, donde la víctima mortal fue Chicaiza, quien recibió una puñalada en la espalda y murió.
En medio de la confusión, nadie sabía quién había sido el agresor, que tampoco se ha identificado hasta la fecha.
Alexandra pide justicia para que la muerte de su marido no quede en la impunidad.