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¡Murió por un ‘pepazo’ en la espalda!

El jefe policial refirió que, de acuerdo a la información preliminar, al restaurante llegó el occiso acompañado de otro sujeto en una motocicleta color gris y que tras un altercado, ambos salieron del lugar.

MUERTO EN LA A
El violento hecho ocurrió el martes en las calles Leonidas Plaza y la A. Allí, la policía halló un indicio balístico.Jimmy Negrete / Extra

El cadáver de un hombre alborotó a los habitantes de las calles Leonidas Plaza y la A, en el suroeste de Guayaquil. El fallecido vestía un buzo rojo y jean azul. A unos tres metros del cuerpo, una joven lo observaba llorando.

La víctima, Kevin Andy Chilán Aspiazu, de 23 años, recibió un disparo en la espalda que acabó con su vida. Este suceso ocurrió aproximadamente a las 21:00 del martes, fuera de un asadero de pollos del populoso sector.

El teniente coronel Telmo Betancourt, jefe zonal de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida y Muertes Violentas (Dinased), indicó que en la escena del crimen hallaron un indicio balístico. “Se recolectó una bala deformada. Posteriormente se determinará si se usó un revólver o una pistola”, dijo Betancourt.

El jefe policial refirió que, de acuerdo a la información preliminar, al restaurante llegó el occiso acompañado de otro sujeto en una motocicleta color gris y que tras un altercado, ambos salieron del lugar.

Fuera del sitio, el conductor de la moto (Kevin) recibió un disparo de arma de fuego, dijo Betancourt. Se presume que los dos individuos estaban cometiendo un acto delictivo y el acompañante de Chilán le habría disparado accidentalmente al querer huir. Aquello quedará claro una vez que los agentes revisen las cámaras de seguridad del negocio como parte de las investigaciones.

Previo al levantamiento del cadáver, los gendarmes sacaron un sobre que Chilán tenía entre el pantalón y la cintura. Betancourt comentó que dentro el fallecido tenía documentos personales. Los policías también le retiraron varias cadenas brillantes del cuello.

La muchacha y otros allegados, al comprobar que sí se trataba de su familiar, lo abrazaron por última vez, antes de que sea embarcado el carro de Medicina Legal.