Depresión y tristeza no son lo mismo

Exclusivo
Buena Vida

Depresión y tristeza no son lo mismo

Un cuadro depresivo necesita un tratamiento con un especialista. Algunos alimentos generan bienestar.

Foto de Sistema Granasa

Una mala racha en el amor, problemas en el trabajo o quebranto en la salud pueden avivar la tristeza en quien atraviesa esas circunstancias. Sin embargo, cuando un estado de desesperanza se ha apoderado de una persona por un tiempo prolongado, puede existir rasgo de depresión.

Diego Naranjo, especialista en psicoterapia, refiere que constantemente se confunden los dos términos: tristeza y depresión. “La primera es un estado mental pasajero, mientras que la segunda es una psicopatología; una situación crónica de malestar y desazón”, explicó.

Octubre es el mes de la salud mental y al ser la depresión un padecimiento con cifras elevadas, Naranjo considera importante explicar de qué se trata. “Un paciente con depresión debe sufrir un cuadro de tristeza, apatía, angustia, sentimientos de desesperanza, por al menos seis meses”, señaló. Según la Organización Mundial de la Salud, en la última década, los casos de depresión aumentaron casi un 20 % convirtiéndose en la mayor causa de discapacidad en el mundo.

Su diagnóstico requiere varios exámenes. “Con técnicas de neuroimagen se puede observar cómo se activan algunas zonas del cerebro de una persona sana, mientras que en los pacientes que tienen depresión, la iluminación es claramente inferior”, precisó el neurólogo Fabián Escudero.

Adicionalmente, una persona con el trastorno tiene bajos niveles de serotonina (neurotransmisor).

Esto influye en gran cantidad de procesos mentales. “Esa es la diferencia con alguien que está triste, no experimenta cambios tan radicales ni duraderos en sus dinámicas de activación cerebral”, añadió. Los médicos coinciden en que un paciente con un cuadro depresivo requiere ayuda. “Estos estados afectan significativamente a la calidad de vida de quien lo padece”, manifestó Naranjo. Ante la situación recomienda una terapia enfocada en la reestructuración cognitiva. Incluso, en ciertos casos, se puede recurrir a los psicofármacos para evitar recaídas.

La alimentación cuenta

Para la nutricionista Gabriela Cazar, la dieta de una persona contribuye al estado de ánimo, por lo que existen alimentos que elevan las hormonas que generan sensación de bienestar en el organismo. Entre los nutrientes esenciales para el cerebro, Cazar sugiere los ácidos grasos, la fibra, el magnesio, el calcio y las vitaminas E, B y D. “Si se consumen periódicamente podrían ayudar a mitigar trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad. Para producir serotonina, el cuerpo debería ingerir triptófano, un aminoácido presente en el huevo, las nueces o el pescado. “El chocolate negro, el yogur, las nueces, el pavo y la leche también reducen el estrés que detona en depresión”, concluyó.

Café

La cafeína despierta la capacidad de atención. Además, tiene un efecto protector a la hora de evitar que el estrés derive en depresión. Cazar recomienda tomarlo con mesura, porque en grandes cantidades podría generar un efecto

contrario.