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Diario Extra Ecuador

¿Dolor al caminar?: el cambio de calzado podría estar dañando tus pies sin que lo notes

Expertos alertan que el uso de sandalias y el aumento de actividad física elevan el riesgo de fascitis plantarㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ

El uso de sandalias y el aumento de actividad física elevan el riesgo de fascitis plantar

El uso de sandalias y el aumento de actividad física elevan el riesgo de fascitis plantarImagen generada con ChatGPT

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Con la llegada del buen clima, muchas personas cambian sus rutinas sin darse cuenta del impacto que esto puede tener en su salud. El aumento de la actividad física y el uso de calzado más ligero están provocando un incremento en los casos de fascitis plantar, una lesión dolorosa que afecta al talón y puede volverse crónica si no se trata a tiempo.

De acuerdo con especialistas, esta dolencia afecta a una de cada diez personas a lo largo de su vida, lo que la convierte en un problema más común de lo que se cree. Se trata de una inflamación del tejido que recorre la planta del pie, generando un dolor punzante que muchos describen como si estuvieran “pisando un clavo”.

El buen tiempo, un riesgo silencioso

Aunque parezca contradictorio, la primavera y el verano son temporadas críticas para esta lesión. El cambio de hábitos —pasar de una vida más sedentaria a una más activa— puede generar una sobrecarga en el pie. El especialista Alberto Bermejo experto en neurocontrol motor y patología del miembro inferior de la Universidad Europea lo explica claramente: “El paso brusco de un estilo de vida más sedentario a una actividad física intensa supone un aumento repentino de la carga que soporta la fascia plantar”.

El aumento de actividad física durante el buen clima puede sobrecargar los pies y provocar lesiones sin previo aviso

El aumento de actividad física durante el buen clima puede sobrecargar los pies y provocar lesiones sin previo avisoCanva

Este cambio repentino no da tiempo al cuerpo para adaptarse, lo que termina generando inflamación y dolor.

El enemigo inesperado: el cambio de calzado

Otro factor clave es el tipo de zapatos que se utilizan. El paso de calzado cerrado a sandalias o zapatos planos reduce el soporte del pie, alterando la forma en que se distribuye el peso al caminar.

Según explica Alberto Bermejo Pasar de un zapato más estructurado a uno más plano reduce el soporte del arco plantar y cambia la distribución de cargas en el pie. Este cambio, aparentemente inofensivo, puede ser suficiente para desencadenar la lesión, especialmente si se combina con más actividad física.

El uso de sandalias o calzado sin soporte puede alterar la pisada y aumentar el riesgo de fascitis plantar

El uso de sandalias o calzado sin soporte puede alterar la pisada y aumentar el riesgo de fascitis plantarCanva

Un dolor que no debes ignorar

Uno de los mayores errores es restarle importancia a las primeras señales. El dolor inicial suele aparecer al levantarse o al dar los primeros pasos del día, pero puede empeorar si no se trata a tiempo.

El experto advierte que ignorar el dolor inicial es el peor error, ya que puede provocar que la lesión se vuelva crónica. En muchos casos, lo que comienza como una molestia leve termina afectando la movilidad y la calidad de vida.

Cómo evitar que el problema empeore

Frente a este escenario, los especialistas recomiendan actuar con precaución. El tratamiento no implica dejar de moverse, sino ajustar la intensidad de la actividad física y fortalecer el pie de forma progresiva.

Entre las recomendaciones destacan:

  • Aumentar la actividad física de forma gradual
  • Alternar el tipo de calzado
  • Elegir zapatos con soporte y amortiguación
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento

Estas medidas ayudan a reducir la carga sobre la fascia plantar y facilitan la recuperación.

Incrementar la actividad física de forma gradual y usar calzado adecuado ayuda a prevenir el empeoramiento del dolor en el pie

Incrementar la actividad física de forma gradual y usar calzado adecuado ayuda a prevenir el empeoramiento del dolor en el pie

La prevención es clave

Más allá del tratamiento, la mejor estrategia es prevenir. Adaptar tanto el ejercicio como el calzado de forma progresiva puede marcar la diferencia entre disfrutar del buen clima o sufrir una lesión dolorosa.

El especialista insiste en que los cambios bruscos son el principal enemigo, por lo que recomienda evitar pasar de forma repentina de zapatos cerrados a sandalias completamente planas.

Cuándo acudir a un especialista

Aunque muchas molestias pueden tratarse con medidas básicas, hay señales de alerta que no deben ignorarse. Si el dolor persiste durante varias semanas, limita las actividades diarias o empeora, es fundamental buscar ayuda profesional.

“Si el dolor persiste o limita la actividad diaria, lo más recomendable es acudir a un profesional sanitario”, concluye Alberto Bermejo.

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