¿Por qué tu cerebro te hace creer que estas imágenes se mueven?

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¿Por qué tu cerebro te hace creer que estas imágenes se mueven?

Un profesor de psicología dedica su tiempo a estudiar y comprender la percepción visual, creando ilusiones ópticas que a más de uno dejan confundido.

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Algunas de las ilusiones ópticas pueden causar mareos.Internet

¿Te gustó el gif de arriba? Pues resulta que no es uno. Aunque te parezca que la imagen se movió —y probablemente hasta te causó algo de mareo— todo fue un engaño de tu cerebro.

Akiyoshi Kitaoka, profesor de Psicología en la Universidad de Ritsumeikan de Kyoto (Japón), es el creador de estas representaciones gráficas que a más de uno dejan confundido.

Este docente dedica su tiempo a estudiar y comprender la percepción visual como parte de su investigación y a menudo crea ilusiones ópticas que comparte en su cuenta de Twitter.

“Yo amo cada uno de mis trabajos, pero Rotating Snakes parece ser la favorita entre muchas personas”, afirma el catedrático.

Pero, ¿por qué creemos que se mueven?

La directora del laboratorio de neurociencia de la Universidad Estatal de Nueva York, Susana Martínez-Conde, explica a Verne que al mover los ojos y enfocar la visión en diferentes puntos de la figura, se crea la sensación de movimiento. También señala que las tonalidades influyen en esa apreciación.

Al observar las ilustraciones, muchos usuarios tienen la impresión que estas se mueven; sin embargo, otros por más que observen con mucha atención no logran apreciarlo. Y eso tendría una explicación: si la pantalla del celular es muy reducida o no tiene buena resolución no se podrá apreciar bien el contraste de los colores y por ende, la ilusión óptica podría perderse.

“La mayor parte de la gente, de entre 25 y 35 años, ve esta ilusión sin problema, pero a medida que envejecemos se hace más difícil”, menciona Martínez-Conde, asegurando que esa podría ser otra de las razones.

¡No te ‘cuelgues’!

Observar por tiempo prolongado las figuras puede causar mareos o incluso ataques epilépticos. Para detener el efecto, se debe fijar la mirada “en el punto en el que se encuentra un borde blanco con un borde negro”, indica Martínez-Conde.

Otra opción es cubrirse inmediatamente un ojo con la mano y luego abandonar la página donde se estén visualizando las imágenes. No se deben cerrar los ojos porque eso puede empeorar un ataque, informa la BBC.