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Buena Vida

¿Qué hace Papá Noel el resto del año?

Los hombres que encarnan al tradicional hombre de los regalos, tienen una vida muy diferente los otros 11 meses del año.

Imagen PAPANOEL

La barba espesa, las botas negras y el traje agamuzado rojo no duran más que mes y medio. El resto del año los hombres que hacen de Papá Noel locutan, editan libros, dan clases y sobre todo, son actores. El disfraz de Papá Noel es lo más rentable que hay en Navidad.

El hombre detrás del disfraz

Octavio Peláez y Luis Castillo vienen de diferentes ‘Polos de la Antártida’ —de donde se cree es el personaje— Lo que quiere decir que Octavio es colombiano y hace 42 años se asentó en Quito. ‘Lucho’, en cambio, es del trópico y bastante acostumbrado a la humedad, porque desde siempre Guayaquil ha sido su ciudad.

El estilo de estos Santa Claus criollos es diferente, pero comparten el personaje y la profesión como comunicadores. Octavio tiene 75 años y ya se jubiló de su carrera como docente universitario. Luis tiene 54 y durante 20 años fue la voz en off de Chispazos; claro que aún locuta y al igual que Octavio, hace teatro y dramatizaciones. Actuar es la pasión.

El sueldo papanoelesco

Octavio lleva ofreciendo su servicio como Papá Noel durante 26 años y no tiene nada de qué arrepentirse: “Con lo que yo me gano en mes y medio, podría vivir todo el año”. No da cifras, dice que no le gusta hablar de dinero y lanza un aproximado: “Es bastante más que un salario mínimo, es bastante más que dos salarios mínimos”.

A ‘Lucho’ le pasa igual, no quiere decir lo que un Papá Noel cuesta por hora, pero sí que los contratos que consigue lo mantienen ocupado todo el día: jardines, centros comerciales, ciudadelas, farmacias y supermercados.

Con Santa Claus pago las deudas de todo el año”, se ríe, ‘Lucho’ no suelta su ronco “jo jo jo”, pero al despedirse lo ensaya. Octavio también incluye la tradicional risa en sus mensajes de WhatsApp y Facebook. Se trata de una firma heredada, pero que da la confianza de que atrás hay un Papá Noel verídico.

También hay época de ‘vacas flacas’

Lo rentable no le quita la crisis. Como en todo negocio a Papá Noel también le da cojera. Luis Castillo dice que en su caso sucede que “vienen otros, abaratan costos y rompen el mercado”. Pero como él le aporta su toque a este oficio cuenta que no se regala y que se va con “quien ponga primero la firma y los billetes verdes”.

Cuando se trata de pagos no hay “jo jo jo”. Restan solo las cejas abultados y los lentes a media nariz. Los contratos se leen con detenimiento.

Tampoco hay risa cuando la bancarota de Papá Noel se siente desde su casa. No es una exageración. En 2015, la ciudad de Rovaniemi —ubicada en Finlandia y considerada como la oficial de Santa desde el 2010— casi no pudo sostener la sede del señor de los regalos.

Dianordia, la empresa fundadora de esta idea millonaria, adeudaba por entonces 2000.000 euros al fisco. La crisis se puso intensa cuando turistas de países como Grecia, España e Italia dejaron de visitarles por sus recesiones internas.

Como siempre Papá Noel se puso al día, recobró ánimos e ingresos.

Navidad, motor de ingenio y dinero

- La foto más barata con el Papá Noel de Rovaniemi cuesta 30 euros, que resultan ser $35.

- En la misma ciudad se ofrece un safarai polar con una extensión de 400 metros. ¿Costo? 14 euros ($16,46) por niño y 18 ($21,16) por adulto.

- Byron Reese se dio cuenta que para hacerlo todo más real se necesita un correo directo que comunique a Noel desde el Polo Norte con los niños. Lo hizo y creó en 2001 la empresa Santa mail.

Las especificaciones que trae la carta, que incluye un sello postal tan helado como Alaska, están en la página y su envío cuesta $9,95.