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Pulgueros: una oportunidad para vestir bien

Los pulgueros también pueden usarse para hallar ternos de Carolina Herrera, gafas con forma de corazón que evocan a la película de culto Lolita o un vestido corto negro lleno de lentejuelas sin etiqueta ni diseñador conocido.

Foto de Sistema Granasa
El dinero quizá sea el himno del éxito, pero no podría ser nunca el de la moda.Bolívar Parra

Cualquier ciudad, dentro de pasadizos secretos o mercados amplios, los tiene: los pulgueros. Algunos de ellos mundialmente famosos como la tienda Brooklyn Flea en Nueva York y otros no tantos como el circuito de locales de segunda mano, una cuadra antes de la Plaza Victoria, en el centro de Guayaquil.

Las prendas provienen de “personas que solo usan una vez las cosas, por consignación o comprando al por mayor”, sostiene Jacqueline Toral, propietaria de una tienda de pulgas en el centro comercial Albán Borja. Tiendas que son el centro de la bondad para las compras y donde la camisa vieja de un hombre puede ser el tesoro fashionista de otro.

La venta que más recuerda Jacqueline “fue un vestido muy colorido, pequeño, con falda de doble campana y se lo llevó una chica que casi gritaba al verlo”. Una tarde en un estacionamiento atestado de gente o una tienda en un centro comercial antiguo sirven para eso: para salir cargada con algunos vestidos vintages, unas gafas de sol redondas que estaban buscando hace largo rato o el bolso de diseñador que, pese al pequeño rasguño, aún luce como nuevo y solo ha costado 10 dólares.

Los pulgueros no son solo espacios de descuentos, costos bajos, desorden en algunos casos y ropa vieja. Sino espacios donde seguir las tendencias del momento, potenciar el estilo propio o hallar un vestido corto y ochentero de terciopelo azul para tu colección de prendas célebres es posible, aunque todo sea de segunda mano. Solo debes buscar e ir con alma de modista. Por ello algunas recomendaciones: desde cómo hasta qué buscar.

Estilo potenciado

Los estilos, al igual que las personas que se apropian de ellos, son variados. Pero hay ciertos elementos que pueden ayudarnos a potenciarlo y estar en armonía con las prendas del momento. Como una falda con vuelos y una chaqueta ‘ovesized’ de cuero o una maxiprenda de estampados con una falda amarilla de lápiz para un look que oscila entre los 80 y 90. Otro punto clave resaltado por los expertos de la moda como Vogue Gran Bretaña: las épocas de antaño.

Altamente Fashionista

Seguir las tendencias que las grandes revistas de moda imponen constantemente es posible con estos espacios. Basta con leer Vogue antes de salir de casa y pisar el suelo de un pulguero.

De acuerdo con la icónica revista, tras revisar las pasarelas de la Semana de la Moda, los trajes en tonos vibrantes como las frutas y las mallas de ciclistas son la última estrategia que halló el Athleisure para seguir vigente en 2019.

¿Qué hacer dentro de un pulguero?

Las visitas a estos lugares tienen una regla básica: dejarse sorprender. Sin embargo, hay ciertas recomendaciones que podrías tomar en consideración antes de llegar a uno.

Analizar tu clóset. Para no llevar contigo a casa prendas más viejas y reconocer tu estilo. Visualiza lo que quieras comprar antes de que termines adquiriendo algo totalmente distinto.

Buscar. Buscar con determinación y paciencia. A diferencias de las tiendas locales, las prendas no están separadas por color, colección o cualquier etiqueta que demande orden. En este lugar un abrigo de piel podría estar junto a un bikini.

Debes saber en qué gastar. Los pulgueros están para ayudarnos a conseguir piezas inimaginables a precios inimaginables, no una camiseta simple a cuatro dólares.

Pruébate las prendas. A menos que no haya donde hacerlo.

Consigue a una costurera como mejor amiga y nunca, nunca, dejes de llevar ese jean Calvin Klein de basta ancha solo porque es una o dos tallas más grande.