Buena Vida
Su padre aún no sabe que perdieron su casa

Redacción Quito
Cuando Valeria Mena retornó a su tierra natal, Calceta, en Manabí, después del terremoto, lo único que hizo fue cerrar los ojos. Ella no quería ver el espacio vacío que quedó en donde estuvo edificada la casa que albergó a sus padres durante 40 años.
“Fui cinco días después con mis hermanos. Incluso les pedí que tomáramos otro camino, pero el trayecto me lo sé de memoria y no pude evitar llorar cuando sentí que pasábamos por donde era nuestro hogar”, contó a EXTRA la presentadora de noticias del Gamatv.
De la construcción de cuatro pisos, que su padre había levantado en la ciudad manabita, no quedó nada, y el sentimiento sobrecogedor de haberlo perdido todo es algo que aún le cuesta asimilar. “Esto sobrepasa lo material, el valor emocional que tenía la casa es superior, algo difícil de describir”, dijo la manabita.
Cuando sucedió la catástrofe sus padres, Manuel y Betty, estaban en Quito, eso los salvó de algo peor. “Nos enteramos a las pocas horas de lo que había pasado con la casa y no sabíamos cómo decírselo a ellos”, relató la exreina de Manabí.