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Buena Vida

¡Que no te hackeen el mail! Mantén segura tu ‘cédula’ digital

El email te permite acceder a un sin número de aplicaciones entre ellas la indispensables redes sociales. Además acceder a tu cuenta de Netflix, ingresar a tu cuenta bancaria, entre otras cosas más.

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El correo electrónico es lo más parecido que tendrás a la cédula identidad, pero virtual. El email te permite acceder a un sin número de aplicaciones entre ellas la indispensables redes sociales. Además acceder a tu cuenta de Netflix, ingresar a tu cuenta bancaria, entre otras cosas más.

Pero su función principal sería ayudarte a recibir correos. Y justamente para proteger esta información, que en ocasiones puede llegar a ser personal tales como claves y datos personales, es que debes tener precauciones al momento de definir tu clave personal.

Este código alfanumérico (números y letras) tiene que ser lo suficientemente difícil de descifrar para extraños, pero sencillo y de fácil recuerdo para ti.

Al hablar de esos extraños nos referimos a los ‘hackers’; ese grupo de internautas que utilizan sus conocimientos de informática para obtener acceso no autorizado a datos tales como información de tarjetas de crédito o imágenes personales.

¿Sus motivos? Ya sea para diversión, ganar notoriedad, beneficio propio, para causar daño o por otras razones personales.

Digamos que no pones una contraseña muy extensa y te vas por el clásico ’123456’ o tu propio nombre (nada inteligente...) y eres víctima de los ‘hackers’... debes tener en cuenta de las cosas que podrían ocurrir una vez que accedan a tu email:

Adiós a tu privacidad

Si tenías conversaciones embarazosas y personales, pues ya quedaste expuesto. Además información que hayas enviado o recibido a través del mail como facturas, nóminas, vídeos, fotografías, contratos, cédula de identidad , también dala por perdida.

Acceso a todas tus cuentas sociales

Si esta era tu cuenta principal de acceso a tu Facebook, Twitter, e Instagram, o de compras para Amazon, puede ser también grave. Imagina entrar a alguno de estos servicios y ver publicaciones que no hiciste tú. Y peor aún, revisar tu cuenta bancaria y encontrar compras hechas por grandes cantidades.

Que se hagan pasar por ti

Imagina que te llamen persona acusándote de que les has pedido dinero a cambio de algo. O peor aún, que andas acosando a extraños en redes sociales. Estas acciones son consideradas como ciberdelincuencia. En ese grupo entran también el envío de correos fraudulentos como phishing o malware, y publicidad no deseada por medio de tu cuenta hackeada.

¡Que no cunda el pánico! Todos estes problemas son evitables si sigues la siguiente guía práctica básica para no ser víctima de los hackers.

Manteniendo tu cuenta en orden

- Utiliza una contraseña ‘jodida’: usa siempre caracteres alfanuméricos, mayúsculas y minúsculas. De ser posible y si no tienes memoria ‘de pollo’, no uses la misma que tienes para acceder a otros servicio.

- Verificación en dos pasos para añadir una capa extra de seguridad en el proceso de autenticación siempre y cuando el servicio lo facilite.

- Evita enviar información que pueda comprometer tu privacidad. Pero en el caso de que no tengas otra elección al enviar esta información intenta cifrarla o comprime el archivo añadiendo una contraseña.

- Evita abrir correos electrónicos de personas desconocidas y elimínalos inmediatamente. Estos correos electrónicos podrían contener Spam (correo basura o publicitario), archivos con malware o enlaces a páginas maliciosas que podrían vulnerar tu información personal.

- Si recibes un correo sospechoso de alguien que conozcas, elimínalos y ponte en contacto con esta persona para confirmar que no le han hackeado su correo.

- Activar el servicio de notificaciones de control de acceso desde otros dispositivos. De esta manera sabrás si alguien está intentando acceder con tu cuenta.

- Cambia tu contraseña periódicamente.