Exclusivo
Deportes

Los capitanes se rebelan a la Copa América

No asistieron a una reunión con Jair Bolsonaro y Alejandro Domínguez, presidentes de la Conmebol y de Brasil, sobre la disputa del torneo

Copa-América-Brasil-Conmebol-Bolsonaro
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro (c), es el principal impulsor que la edición 47 del torneo de selecciones se desarrolle en su país.ARCHIVO / EXTRA

A menos de una semana para el inicio de la edición número 47 de la Copa América, siguen las dudas sobre el desarrollo del torneo que debía desarrollarse en Colombia y Argentina, pero que tiene como sede de emergencia a Brasil.

A la negativa de participar en la competencia de los seleccionados brasileños que militan en Europa, ahora se sumó el desplante de los capitanes de las diez selecciones participantes a una reunión convocada por la Conmebol.

Pervis-Estupiñán-Tri-eliminatorias

Pervis Estupiñán y la nueva generación de la Tri

Leer más

La cita virtual contó con la presencia de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil; Alejandro Domínguez, cabeza de la Conmebol; y los mandatarios de las federaciones de la región.  Bolsonaro ratificó su apoyo al desarrollo del torneo pese a que las cifras de contagio en su país aumentan sin control.

Se espera que tras la disputa de los juegos de las eliminatorias, previstos para mañana, los capitanes de las diez selecciones den a conocer si acceden a jugar la Copa América, que debería iniciar el domingo 13 de junio.

CRISIS SANITARIA

La evolución de la pandemia de coronavirus, que ya ha matado a más de 470.000 brasileños, con una media superior a 1.600 fallecidos diarios, también podría cambiar radicalmente el escenario.

Epidemiólogos han anticipado la llegada de una nueva ola pandémica para las semanas en las que se realizará el torneo, previsto para terminar el 10 de julio.

RELACIONADAS

Los cuatro estados brasileños que serán sede de la Copa América (Mato Grosso, Goiás, Distrito Federal de Brasilia y Río de Janeiro) tienen al menos siete de cada diez camas de cuidados intensivos ocupadas.

La situación más preocupante es la de Río de Janeiro, en cuya capital homónima se celebrarán ocho partidos, incluida la final, y donde el 92 % de las unidades de cuidado intensivo están ocupadas, según los últimos datos oficiales.