Copa Davis Ecuador: En Quito la pelota no dobla y tampoco baja
La victoria de Ecuador 3-0 ante Australia tiene una explicación certera. Esteban Michelena en su columna lo explica con bases del capitán Raúl Viver

Jugadores e integrantes del cuerpo técnico de Ecuador celebran la clasificación a la segunda ronda tras ganar ante Australia el partido de dobles.
El 2 de junio de 1996, en el estadio Atahualpa de Quito, Ecuador vencía 2-0 a Argentina, camino al Mundial de Francia 1998. Alberto Montaño al minuto 51, y Eduardo Hurtado al 90+2', sellaron esa primera victoria en eliminatorias.
Tras el partido, Daniel Pasarella pronunció una frase que quedó tallada en piedra: "en la altura, la pelota no dobla". El DT explicaba así el mal desempeño de sus cracks, al largar pases y buscar el arco.
Pasarella tiene razón: la baja densidad del aire a 2.850 metros sobre el nivel del mar (msnm) provoca falta de precisión en los remates y un comportamiento inusual del balón, pues hay menos fricción con el aire, la pelota gira menos sobre sí misma; viaja quietita, directo y mucho más rápido.
La pelota no dobla, tampoco baja
En la actualidad, la cita de Pasarella bien podría trasladarse a los partidos que, por Copa Davis, enfrentaron este fin de semana (entre el 7 y 8 de febrero) a Ecuador y Australia. Sin embargo el capitán visitante, Lleyton Hewitt, le restó importancia al tema, amparándose en el estado atlético, la competitividad y calidad de sus jugadores. Pero no era tan sencillo.
El entorno, el clima, el aire seco; la extrema velocidad de la pelota que no dobla ni baja, así como la necesidad de hallar en el vértigo del juego la forma exacta de pegarle, generan presión en los visitantes. Y los australianos no querían sorpresas, de ahí que llegaron y entrenaron desde el martes 3 de febrero en Quito.

Gonzalo Escobar (i) y Diego Hidalgo, sellaron el 3-0 en el partido de dobles.
Viver: buscaremos puntos cortos
El capitán tricolor, Raúl Viver, reiteró que la altura incide en la estrategia y en la ejecución del partido. “Servicio y devolución deben ser lo más rápidos y certeros posible. Debemos hacer nuestra la primera pelota tras el servicio rival; buscaremos puntos cortos y mantendremos la iniciativa” dijo previamente. Y no se equivocó.
La altura no es cuento, ni cuco. “A 2.850 metros de altura, el tenis es otro deporte. La energía es otra, correremos una estrategia diferente, partiendo de que no podemos pegarle a la bola con la fuerza aplicada a nivel del mar”.
En Copa Davis siempre es primera vez
Y es que Viver sabe de localía. “Trabajamos para triunfar. En 2025, Álvaro Guillén ya le ganó por 6-4 y 7-6 al bosnio Damir Dzumhur, ubicado en el puesto # 60 en el mundo. Puntos cortos, rápido, eficaz, contundente”. Ecuador remontó la serie por 3-2.
Viver estaba convencido que el crecimiento y atributos de sus jugadores pesaban mucho más en Quito, y no se equivocó. “El rival es homogéneo y de muchísima clase, pero en Copa Davis no pesa el ranking, todo empieza de cero, siempre es primera vez. Iremos con todo y por todo”. Ecuador terminó ganando 3-0.