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Diario Extra Ecuador

Crisis en Barcelona SC: ¿Por qué el Ídolo dejó de competir en su año centenario?

Opinión | El de 'la mitad más uno' del Ecuador es feliz con poco, organizando kermeses para eludir su decadencia. Esto es grave

Los rostros de Dixon Arroyo y Joao Rojas reflejan el malestar de la plantilla torera.

Los rostros de Dixon Arroyo y Joao Rojas reflejan el malestar de la plantilla torera.GUSTAVO GUAMAN

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De la mano del padre, en plena infancia, asistir a un estadio y vivar al equipo de papá es un poderoso ritual iniciático que se hospeda en el alma para siempre. Marca, incluso, la identidad y personalidad del futuro adulto.

Este es un comentario de Nicolás Cevallos, periodista deportivo y psicólogo argentino, hincha del Boca Jr. “De ahí la sentencia de que puedes cambiarlo todo, menos la pertenencia al equipo del que eres hincha”, añade.

(Le puede interesar: Janner Corozo cambia Barcelona SC por Liga de Quito: ¿gana más el Ídolo o los albos?)

Un estadio lleno, la figura paterna, una divisa, unos cantos, la sensación de combate, la primera noción del triunfo y la derrota: potentes y simultáneas emociones actuando en la configuración de la personalidad de un niño, naciendo al mundo del fútbol.

La pelota no se mancha, al hincha se lo respeta. Los clubes no son propiedad del voluntario de turno en la presidencia: son instituciones populares colectivas que deben ser gestionadas con eficacia, transparencia y de cara a la historia y al hincha.

En su centenario, Barcelona implosionó, una vez más. Y su relato (si lo tiene) es el del fracaso: casa adentro, desde hace cinco años no gana ni rifas; afuera, no pesa un gramo. Conforme en su decadencia, el club de ‘la mitad más uno’ es feliz con poco. Esto es grave.

Un ídolo traga técnicos

Ismael Rescalvo terminó su contrato en Barcelona luego de un semestre irregular.

Ismael Rescalvo terminó su contrato en Barcelona luego de un semestre irregular.Archivo

En 2025, de 40 partidos, Barcelona ganó 19, empató 10 y perdió 11. Obtuvo 67 puntos de 120, con una eficacia del 55,8 %. Le alcanzó para ser tercero y, en un torneo blandengue, mirar de lejos al Independiente del Valle, el campeón de la regularidad, con 82 puntos y una eficacia del 68,3 %. Otra vez: el Ídolo cerró como un equipo ‘tercerón’ nomás.

En su año 100, contó con Segundo Castillo e Ismael Rescalvo como directores técnicos. El primero se fajó con la destitución cada ocho días. El segundo, que en su carrera jamás ha ganado un título, fue puesto para hacer milagros, que tampoco pudo: BSC es traga técnicos.

El tema va mucho más allá de ver si un entrenador y unos refuerzos (que quedaron para el olvido) resuelven en cancha lo que la dirigencia no genera desde su responsabilidad. Mirar al Barcelona es un espectáculo triste, donde 11 jugadores medio lo intentan, pero no lo logran.

El tiempo lo dirá

Barcelona encara una temporada 2026 con problemas económicos y una tensa relación entre el plantel y la directiva.

Barcelona encara una temporada 2026 con problemas económicos y una tensa relación entre el plantel y la directiva.archivo

El analista deportivo Mario Canessa enfatiza que hay una “crisis endémica, problemas profundos y recurrentes que agravan el deterioro deportivo y financiero”. Habla de “dirigentes improvisados, imprudencia en el manejo presupuestario, malas contrataciones”. Un añoso círculo vicioso, que no da paso a una posible solución real.

“Los dirigentes no optan por modelos exitosos en otros lares. Dar paso a la inversión de grupos que permitan invocar a la sociedad anónima deportiva o una concesión a largo plazo de la marca; alianzas estratégicas con inversores con influencia en lo deportivo y económico”.

Los dirigentes hacen más de lo mismo y obtienen lo mismo o menos. “Barcelona acumula pasivos y suma hinchas decepcionados y desesperanzados. Un Ídolo competitivo beneficia a todo el fútbol ecuatoriano. Como todo en la vida, el tiempo lo dirá”, finaliza Canessa.

Así cumplan 150 años

Tarcisio Romero, narrador y comentarista, cree que el actual momento amarillo es consecuencia “de una cadena de malas decisiones de quienes están al frente. Son poco afortunados al decidir quiénes deben defender al equipo”.

Señala que los grandes clubes cargan con una presión adicional, que BSC no ha sabido manejar. “Sin embargo, pese a que algunos señalan un torneo poco competitivo, ha peleado por un segundo o tercer lugar, que no es malo, pero tampoco alcanza”.

Romero no cree que el equipo esté sumido en la decadencia. “Pero si no hay buenas decisiones, podrán cumplir 150 años, que no lograrán absolutamente nada. (Deben) Enderezar primero el componente administrativo y dirigencial. Y de la mano, trabajar lo deportivo”.

Jodido, pero contento

Hinchas de Barcelona expresan su descontento en el estadio Monumental.

Hinchas de Barcelona expresan su descontento en el estadio Monumental.FREDDY RODRÍGUEZ

El psicólogo Cevallos se sorprende cuando escucha que Barcelona aún celebra sus finales en Copa Libertadores. Fueron en los lejanos 1990 y 1998 y perdió las dos. “En Argentina eso no se da, ni siquiera por ser subcampeón mundial”.

A la final, es celebrar derrotas: una jodida señal de un pueblo futbolero que conmemora ser derrotado; un tema que da para un seminario de antropología y psicología. Y esa frase, tan de la aldea: “aquí, jodido pero contento”.

BSC acepta el mediocre estado de las cosas. La dirigencia y empresarios cercanos han mostrado ser expertos en organizar noches amarillas y otras kermeses: ya anuncian la nueva, a fines de enero. Un mercadeo repetido y bobo: la hinchada ya se hartó.

De yapa, se viene ‘El Partido de la Historia’ contra el Inter Miami de Messi. Pero el tema no pasa por ahí: se forman equipos para ser campeones, se crían potros para ganar carreras, se sube al ring para ganar por KO. El resto es pirotecnia. ¡Ya no nos queda Barcelona!

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