Exclusivo
Deportes

Jorge Guagua a los más jóvenes: “Hay que aprender a escuchar”

A sus 36 años es el más veterano de la plantilla de Emelec.

Foto de Sistema Granasa
Fue mundialista dos veces con Ecuador (Alemania 2006 y Brasil 2014). Debutó en El Nacional, pasó por Barcelona, Liga de Quito y Deportivo Quito. Migró a Colón de Santa Fe (Argentina), Atlante (México). En 2007 vistió la azul y retornó en 2014.Archivo

Jorge Guagua frunce el ceño para responder. El central, de 36 años, asegura con seriedad que haberse recuperado de su lesión en el tendón de Aquiles fue todo un logro que “mucha gente veía como algo simple”. El Patrón resurgió y hoy, siendo el de mayor edad en toda la plantilla, se ha convertido en el jefe de la defensa eléctrica.

Poco antes del Clásico del Astillero en el Capwell, el esmeraldeño atendió a Diario EXTRA y aseguró que vencer a Barcelona es una “obligación”. Avisó que los errores se deben reducir en la cita de este 15 de noviembre (20:00), lo definió como una “final” y aprovechó para revelar que desea “dejar un legado” a los zagueros más jóvenes.

¿Cómo llega Emelec y cómo está usted ante un Clásico del Astillero tan importante?

Primero podría decir que estamos contentos por el momento que pasamos. El equipo de a poco ha agarrado regularidad y creo que venimos en buen momento, pero será paso a paso. Ahora pensamos solamente en el Clásico, trabajamos de la mejor manera estos días, porque sabemos que tenemos que ganar.

Regresó a gran nivel, ¿cómo se recuperó tan bien luego de una lesión tan complicada?

Trabajando. A mí nadie me ha regalado nada, siempre seguí trabajando, con mentalidad positiva y volví de la lesión para ganarme un puesto nuevamente. Pero no creo que solo sea mi protagonismo, muchos compañeros también atraviesan un buen momento y eso ha hecho que el equipo haya alzado el nivel. Por eso estamos más tranquilos a estas alturas del torneo.

Sin embargo, mientras se recuperaba llovían las críticas al equipo. ¿Qué sentía sin poder jugar?

Sin duda que estaba ansioso por volver. Siempre me ha gustado aportar, desde joven, desde que juego fútbol profesional me he acostumbrado a sumar en el equipo que me toque defender. Siempre me gusta dar lo mejor y cuando uno no puede aportar, se siente mal. Ahora tengo la oportunidad de contribuir al equipo, de ayudar a mis compañeros y Dios quiera que al final estemos contentos todos.

Ante la suspensión de Marlon Mejía, ¿prefiere a Fernando Pinillo o Jordan Jaime para hacer dupla en la zaga?

Eso es tema del ‘profe’ (Alfredo Arias), pero con quien me toque jugar intentaré hacer lo mejor. En ese sentido no tengo ningún problema con ninguno, los dos tienen la capacidad para hacerlo.

¿Habla con ellos, los más jóvenes?

Sin duda. También estuve en el lugar de los más jóvenes, acompañando a jugadores importantes y aprendí algo básico: a escuchar. Siempre intento hablarles en buen sentido para que ellos aprendan, para que vayan agarrando el mando también, ya que de aquí a unos años ellos estarán en mi puesto. Uno siempre quiere dejar algún legado. Sé que ellos serán piezas fundamentales en la institución.

Jugó en los dos equipos, ¿qué significa el Clásico para usted?

Creo que todo el equipo tratará de hacer lo mejor en el Clásico. El miércoles nos jugamos otra final, sabemos la importancia que tienen esos tres puntos, así que estaremos atentos y concentrados.

¿Cuál será la fórmula?

Debemos reducir los errores porque es un partido en el que se puede fallar poco, este rival es muy importante y si le das ventaja también te las puede cobrar. Hay que estar atentos, tratar de mantener el cero atrás porque los muchachos de arriba harán los goles en cualquier momento.

¿Cómo define a Barcelona?

Sabemos que a pesar de no estar peleando los primeros lugares, Barcelona no deja de ser un equipo muy difícil. Tiene buenos jugadores, tiene delanteros importantes que en cualquier momento pueden aprovechar si fallamos atrás. Hay que estar concentrados, repito. Eso dará la pauta para que los compañeros de adelante hagan su trabajo.

¿Es obligatorio ganar la etapa?

Primero tenemos la obligación de ganar a Barcelona, pero somos conscientes de que es un buen rival. Hemos tenido unos cuantos días para prepararnos de la mejor forma y esperemos llegar 10 puntos al cotejo y tratar de ganar, esa es nuestra mentalidad ahora.

¿Y cómo se siente físicamente?

Me vino bien el descanso, tenía cuatro amarillas y creo que estoy muy bien. De a poco volveré al nivel al que estoy acostumbrado. Estoy tranquilo, esperando sumar minutos y mejorar.

¿Entonces, a sus 36 años, usted siente que no está en su tope de nivel?

Sin duda. Después de una lesión larga y difícil no me voy a poner bien en cinco partidos. Todavía me falta, sé que puedo dar más y en eso estoy. Fue una lesión difícil, gracias a Dios estoy contento por haber superado eso y también estoy agradecido con la gente que me apoyó, con los que trabajaron conmigo en la recuperación porque ellos también son parte de este momento que estoy pasando.

¿Qué fue fundamental en la recuperación de su tendón de Aquiles?

Cada uno tuvo su punto importante. El médico que me operó gracias a Dios lo hizo bien. Después sabía que no podía cometer errores durante la recuperación, porque después no iba a estar bien. Traté de hacer las cosas de la mejor manera y ahora se está viendo el resultado.

¿Hubo mucho entrenamiento invisible, cuidado en las comidas y en las salidas?

Sí, sin duda, por ahí parece que recuperarse del talón de Aquiles es algo simple, algunas personas creen que es algo sencillo, pero es una de las lesiones más difíciles de superar.

Celestino, el pana de los jugadores

Guagua saludó con el chocolatero Mina

Carlos Mina esperó a que Jorge Guagua saliera de entrenar mientras escuchaba por la radio cómo empataban Delfín y Deportivo Cuenca, el pasado domingo. Cuando el Patrón subió a su carro para retirarse del Polideportivo Los Samanes se percató que su pana estaba allí y se saludaron como dos hermanos.

Mina es un agricultor de cacao y usualmente viaja a Guayaquil y Quito para ofrecer sus barras de “fino aroma” a varios futbolistas. “Soy amigo de muchos, hoy también vine a saludar a Fernando Gaibor y a Osbaldo Lastra, pero ya se habían ido. También soy muy pana de Carlos Tenorio, a quien le mando un abrazo”, expresa Mina, un tipo de gran humor y mucha cordialidad.

Él viaja desde el recinto San Francisco, ubicado cerca de San Lorenzo, Esmeraldas, en el kilómetro 28 vía Ibarra, a las ciudades grandes para dar a conocer su producto.

Muestra su admiración por Guagua y destaca su carácter. “En el mundo del fútbol muchos intentamos, pero pocos llegan. Jorge es un jugador de élite porque siempre tuvo disciplina, así lo criaron”, medita el chocolatero de los futbolistas.