Keny Arroyo recupera la confianza en Cruzeiro y sueña con jugar el Mundial 2026 con Ecuador
El atacante Kenny Arroyo contó cómo el Cruzeiro le devolvió la alegría tras su fallido paso por Besiktas y reafirmó su sueño de jugar el Mundial 2026

Kenny Arroyo recalca que espera el llamado de Beccacece para disputa el Mundial 2026.
En las canchas de Brasil, Keny Arroyo encontró un nuevo respiro e inspiración. Desde su llegada al Cruzeiro de Belo Horizonte, donde es una de las figuras, el ecuatoriano de 19 años, ha dejado atrás su paso breve y turbulento por el Besiktas de Turquía.
En diciembre, Cheché regresó a su natal Guayaquil para recargar energías y celebrar junto a su familia las fiestas de Navidad y Fin de Año.
En entrevista con EXTRA, el atacante se refirió a su rápida adaptación al fútbol brasileño, al ambiente que lo arropó en Belo Horizonte y a cómo la alegría y competitividad de la liga le han devuelto la confianza.

Cheché celebró las festividades de Navidad y Fin de Año junto a su mamá Silvia y su papá Grober.
También repasó, sin rodeos, su experiencia en Europa, las dificultades que marcaron su estadía en Turquía, las lecciones que lo fortalecieron y, además, su sueño de volver a vestir la camiseta de Ecuador y decir presente en el Mundial 2026.
Rápidamente te adaptaste al Cruzeiro y destacaste
Primero agradezco a Dios porque pude llegar a Cruzeiro, un equipo en el cual me está yendo bien, donde estoy contento. La hinchada, el cuerpo técnico y mis compañeros me recibieron muy bien, como si ya me conocieran, y eso me ayudó mucho a adaptarme.
¿Por qué regresaste a Sudamérica?
Brasil es un país donde todos los equipos son competitivos. Es una liga muy fuerte; de allí han salido muchas estrellas como mis ídolos Neymar y Ronaldinho. Creo que es una liga ideal para prepararme y luego regresar a Europa. Además, el fútbol de gambeta va mucho con mi estilo.
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¿Algún jugador en especial que te haya dado la mano?
Si me tocara nombrar a uno, tendría que nombrarlos a todos (risas). Desde los referentes como Gabigol (recientemente fichado por Santos), Kaio Jorge y Matheus Pereira, hasta los más jóvenes, todos me hicieron sentir en familia. Además, sentí de su parte esa alegría y algarabía que siempre irradian los brasileños por tenerme en el equipo.
¿Y esa felicidad se contagia?
Claro que sí. Se contagia y ayuda mucho para jugar, como que te suelta. Solo con verlos entrenar felices ya te dan ganas de bailar samba; pisas Brasil y el cuerpo solito se va moviendo al son de la samba (risas). Creo que por eso juegan con tanta soltura en la cancha.

Keny Arroyo sueña con jugar el Mundial 2026.
Tienes bastante competencia en ataque con Luis Sinisterra, Kaio Jorge, Matheus Pereira y Carlos Eduardo.
Son grandiosos jugadores, pero hay una disputa sana. Existe un buen compañerismo y lo más importante es el objetivo del equipo. Nos ayudamos y nos preparamos bien en cada entrenamiento para aportar cuando el técnico lo requiera; nadie busca resaltar por encima del otro.
¿Tuviste problemas con el idioma?
Un poco, pero por suerte varios compañeros hablaban español. Además, el capitán William me traducía todo en los primeros días. Ahora ya entiendo más el portugués y también lo hablo, sobre todo para comunicarme mejor en la cancha.
¿Cómo te va con la comida?
Cambia bastante, sobre todo porque no hay por ningún lado encebollado ni encocado. La comida de Brasil es muy buena, pero no supera a los manjares ecuatorianos.

Keny Arroyo jugó seis meses en Besiktas.
¿Cocinas cuando se te antoja algo?
Claro. Aprendí a hacer un rico encocado de chancho ahumado o de guanta; por suerte no me muero de hambre (risas).
¿Te han dado libertad para jugar?
En el club conocen mis capacidades y saben que puedo jugar en cualquier posición del ataque. En mi carrera he actuado mayormente por la banda derecha, pero en Brasil he jugado de nueve y como extremo izquierdo. Donde me necesiten, siempre voy a tratar de dar lo mejor de mí.
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¿Consideras quedarte a largo plazo en Brasil?
Estoy muy contento y agradecido por cómo me han recibido, pero este año me esforzaré aún más porque quiero ir al Mundial 2026 con Ecuador, ese es mi sueño, y también quiero regresar a Europa.
Ya tuviste una primera experiencia en Europa. ¿Por qué no lograste consolidarte en Besiktas?
Fue un paso de seis meses del que no me arrepiento, pero creo que fue un mal paso, por llamarlo de alguna manera. Gracias a Dios apareció Cruzeiro, pude cambiar todo y ahora todo está muy bien.
¿No hubo buena relación con el técnico Gunnar Solskjær?
El trabajo del jugador es rendir en la cancha y no me dieron las oportunidades. Además, tuve algunos problemas con el técnico, quien salió a decir que yo era indisciplinado cuando no era así. Igual, saqué cosas positivas: ya conozco el roce europeo, pude marcar goles y darle una mejor vida a mi familia.
¿Te quedas con el fútbol europeo o el brasileño?
Ir a Europa es el sueño de todo jugador, pero siento que el fútbol brasileño es un poco más fuerte porque se juegan más partidos y hay mucha competitividad. Están Flamengo, Palmeiras, Botafogo, entre otros, que son fuertes. En Brasil no te puedes relajar, porque te golean; no tienen piedad.
Con esta buena actualidad, ¿te ves en el Mundial?
Muero por regresar a la selección. Voy a seguir trabajando duro y esforzándome como lo vengo haciendo, porque se viene el Mundial y el sueño de todo jugador es defender a su país en esta competencia.
La última vez que fuiste llamado fue para el Ecuador vs Chile. ¿Por qué ya no te convocaron?
No tengo idea. Con el profe Sebastián Beccacece todo está bien; él me ha llamado y me ha pedido que siga esforzándome porque las puertas de la Tricolor están abiertas. También entiendo que influyó lo que dijo el técnico de Besiktas; por eso Beccacece me llamó y le expliqué la situación.

Keny Arroyo asegura que se ha mantenido en contacto con la Tri.
¿Esas declaraciones te perjudicaron en la Tricolor?
Creo que sí. También entendí que no estaba en un buen momento porque no tenía continuidad, estaba frustrado y llorando, pero ahora en Cruzeiro he vuelto a sonreír y a soñar con el Mundial.
¿Sigues en contacto con la selección?
Sí. Antes de fichar por Cruzeiro hablé con ellos. Ahora veremos qué pasa; si me vuelven a llamar, lo haré con la mejor ilusión y ganas de dejar a mi país en lo más alto. En las últimas convocatorias sí llegó el bloqueo (reserva de jugadores convocables a las selecciones) a Cruzeiro, eso me hace entender que estoy en el radar de Tricolor.
¿Cómo es la interna de la Tri con Willian Pacho, Piero Hincapié y Moisés Caicedo?
Ellos son los líderes. Jamás han perdido la humildad ni el respeto, pese a que ahora son los mejores del mundo. Tratan a todos por igual. En la interna son muy alegres, ponen música e incluso invitan a bailar (risas); generan un gran ambiente.
¿La selección puede hacer historia en este Mundial?
Ecuador está para pelear el título. Somos una gran selección que puede competir contra cualquier potencia. Casi todos jugamos en el fútbol internacional, en grandes ligas y a un alto nivel. Con Pacho, Hincapié, Caicedo, Enner Valencia y Gonzalo Plata somos un gran equipo.