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La ‘Garza’ Caicedo, un ícono del D. Cuenca
Jaime Marín, Cuenca
Con pocas arrugas y sin canas, pero con la misma humildad y jovialidad de siempre, Iván la ‘Garza’ Caicedo recuerda aquel Deportivo Cuenca de 1971, club que nació un 4 de marzo, es decir hace 45 años.
Caicedo fue parte importante de la primera plantilla de fútbol ‘colorada’ e hizo ‘roncha’ en los campeonatos ecuatorianos en la década de los 70 del siglo pasado.
“Tenía 19 años. Era parte de las reservas del Emelec y vine a Cuenca para hacer lo que aprendí de niño en mi natal Esmeraldas”, contó con nostalgia, pero orgulloso de ser parte de los inicios deportivos de las ‘camisetas coloradas’.
Iván, hoy a sus 67 años, con voz firme, pero algo nervioso y llevando las manos a sus mejillas, exclamó que entre 1971 hasta 1983 fueron los mejores años de su vida futbolística profesional.
Recordó que su posición en la cancha era de zaguero central. “Me llamaban el clavo, porque a alguien se le ocurrió decir que jugaba con un clavo en la mano para punzar al adversario, lo cual no era cierto. Son tantos los recuerdos que llevo en mi corazón, son tantas las anécdotas, pero al momento se me viene a la mente aquella en la que tuve que marcar a Juan Carlos Laurita, un jugador rubio y alto, del Macará de Ambato, y desde las tribunas me gritaban los hinchas: “Cortocircuito, cortocircuito”. Claro él era rubio y yo afroecuatoriano, pero eso me llenó de fuerzas para marcarlo y no permitir que le convierta gol a nuestro arquero Rodolfo Piazza”, rememoró Caicedo.
JUGÓ LIBERTADORES
“Fue el Cuenca que me dio la oportunidad de jugar una Copa Libertadores de América. ¿Cómo lo puedo olvidar?, tampoco puedo eliminar de mi mente aquel año en que fui parte de la selección nacional junto a Hugo Barrera y Luis ‘Tano’ Liciardi”, comentó.
LE HA DADO TODO
La ‘Garza’ es fiel de esta tierra cuencana, a pesar de ser bien esmeraldeño. Se siente identificado con la ciudad de los cuatro ríos. “Me ha dado la educación, una linda esposa, tres maravillosos hijos y cuatro fantásticos nietos. Más feliz no puedo estar”, anotó.
TRIBUNA DE PALOS
Caicedo recuerda que antes el estadio Alejandro Serrano Aguilar contaba con una tribuna de madera y que albergaba poca gente en sus graderíos, pero siempre la afición cuencana nos empujó para ganar los partidos como sea. Recuerda que después del primer año con las ‘camisetas coloradas’, el club compró sus derechos deportivos en unos 500 dólares. “No me acuerdo cuánto era en sucres. Recuerde que soy algo viejo; y, a veces falla la memoria”.
Eran buenos tiempos con jugadores de la talla de Hugo Barrera, Vicente Martínez, Fausto Klinger, el ‘Chino’ Aguirre, Piazza, el ‘Tano’ Ángel Liciardi, entre otros.
“Soy el que más tiempo se quedó en el Deportivo Cuenca y terminé en este club mi carrera de futbolista profesional. Fue hasta el campeonato de 1983 donde colgué los botines. Gracias a mi participación con el equipo y con la ciudad actualmente soy parte del personal de conserjería del Banco Guayaquil”, indicó un hombre que es un ‘histórico’ en los 45 años de fundación del ‘expreso austral’.