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Djorkaeff Debutó junto a su padre y se fue expulsado

Néicer Reasco no esperaba que su hijo debute con el primer plantel de Liga de Quito

Liga Vs Fuerza Amarilla

Néicer Reasco se preocupó mucho cuando su hijo Djorkaeff ingresó al minuto 60 del segundo tiempo para jugar ante Fuerza Amarilla el pasado 12 de noviembre. Los ‘albos’ empataron ese compromiso a un gol por bando, pero para Reasco lo mas importante fue jugar 24 minutos y cumplir el sueño de compartir cancha con su primogénito, quien lleva once goles en 25 partidos de la sub- 19 de la U.

“No pensé que iba a jugar, ni que iba a entrar. Era un partido complicado y creí que no estaba listo para jugar muchos minutos por todo lo que representa jugar en Liga de Quito, con la presión. Además estábamos perdiendo el partido y no lo veía conveniente. Por mi cabeza jamás pasó que él podía jugar y más reemplazar a Daniel Angulo, porque sentía que estaba jugando bien”, explicó a EXTRA el padre.

Pero cuando entró a la cancha Djorkaeff, la felicidad en el rostro de su padre era evidente. El juego pasó por segundos a un plano secundario, ya que se enfocó en cuidar a su hijo dentro del campo de juego.

“Los rivales sabían que era mi hijo, pero Javier Chila, defensa de Fuerza Amarilla, empezó a agarrarlo de la camiseta, a golpearlo, pero son cosas que se dan o se hacen a los jóvenes. Estaba concentrado de que no lo pateen o le hagan algo”, manifestaba.

Inclusive cuando su hijo cometió la falta, los rivales trataban de convencer al árbitro para que no lo expulse, ya que estaba debutando en el fútbol profesional. Pero fue imposible.

“Cuando lo miré en el suelo le dije que se levante, que lo van a expulsar. Ahí mismo le explique que salga tranquilo, por eso los compañeros le dieron palmadas en la espalda y lo más lindo fue ver como el público lo aplaudía. Ya de camino a casa hablamos los dos y le aconseje ya que tiene mucho camino por recorrer”, afirmó.

El jugador de 17 años ascendió al primer plantel luego de que el entrenador Álex Aguinaga lo observará. Sus buenas actuaciones y goles le dieron el boleto para concentrar con el equipo.

“Yo sabía que iba a concentrar con nosotros, nosotros no conversamos nada en el entrenamiento o en el camerino. Lo hacemos en la casa, más íntimamente y tranquilos. Ahora debe esforzarse para seguir aquí”, finalizó.