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'Pestañita' Morales una vida en amarillo

Se inició en Barcelona S.C. y paseó su clase por Sudamérica. Fue capitán del Ídolo a los 20 años y a los 25 llegó a la final de la Copa Libertadores.

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Carlos Lus Morales en el año 2012 a pedido de EXTRA, repitió el festejo que hizo en 1990.Archivo

La noche del 19 de septiembre de 1990, Carlos Luis Morales escribía su nombre para siempre en la vida deportiva del Ecuador.

Tenía 25 años y vestía un buzo multicolor, algo que entonces era poco visto. Esa noche Pestañita, como se lo conocía, se vio frente a frente con el famoso José Serrizuela, del argentino River Plate.

Un penal decisivo. Morales se lo tapó, puso sus manos para atrás, cayó de rodillas y perdió la voz de tanto gritar. Ese festejo del entonces número 1 del Barcelona fue inmortal. El Ídolo pasaba a jugar su primera final de la Copa Libertadores, toda una hazaña.

Algo similar había hecho el 16 de mayo de 1990, en Bolivia, ante Oriente Petrolero.

Esa magistral jugada que ejecutó Morales lo convirtió en uno de los mejores goleros del país, pero ahora está en el cielo junto a sus amigos y excompañeros Carlos Muñoz y Jimmy Izquierdo, que se adelantaron en el camino hacia la otra vida.

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Por pedido de EXTRA Carlos Luis Morales y Carlos Alfaro Moreno, hicieron una sesión de fotos en una entrevista.Archivo

Fue el jugador más buscado en los 90 en el Ídolo, nunca negaba una entrevista, una foto y su sonrisa siempre estaba presente.

Siempre decía que con los periodistas se llevaba bien, debido a que cuando dejaría el arco les quitaría el puesto, esto último en broma.

En el elenco amarillo estuvo en dos etapas, desde los juveniles en 1983 hasta 1994, y regresó en 1996, solo un año.

Su destacada carrera deportiva

Morales nació en el hogar de Carlos Morales Hidalgo y Alicia Benítez Murillo. Vio la luz del mundo un 12 de junio de 1965. Desde pequeño le gustó el arco, mientras los demás futbolistas querían ser goleadores.

Decir Morales era pensar en Barcelona, ya que desde pequeño acudía a los entrenamientos del equipo guayaquileño y se quedó para siempre.

“¿Y las fotos cómo van a salir? tienen que ser lindas y a full color”, era algo que decía en su etapa de jugador. Sus compañeros siempre lo molestaban porque solía pedir que lo saquen bien en las páginas de los diarios y revistas.

Con Barcelona fue campeón en cuatro oportunidades y jugó una final de Copa Libertadores. 

El crack

Morales nació para ser grande. Antes de cumplir 20 años le colocaron la banda de capitán del Ïdolo, eso era un lujo y una responsabilidad ante todo, sostenía.

“Tener esta banda es ser el mejor, no fallar”, dijo a EXTRA entonces.

Pestañita era el arquero del futuro cuando corrían los años 90. Sabía volar, se lanzaba sin miedo, tenía voz de mando (era gritón), y cuando le tocaba reclamar a los árbitros o rivales sacaba toda su energía a flote.

Por cuatro ocasiones dio la vuelta olímpica en el campeonato nacional de fútbol y esto sirvió para que se gane el cariño de la gente.

En 1985, a los 20 años, fue campeón nacional por primera vez. Repitió la vuelta olímpica en 1987, 1989 y la última en 1991.

Como jugador tenía un carácter fuerte y le gustaba manejar el tema económico de los premios. También fue parte de la Selección de Ecuador en más de 100 partidos.

Además, jugó en Independiente de Avellaneda, Palestino de Chile, Liga de Portoviejo, Emelec, Espoli y Santa Rita.

Un ídolo entre la hinchada

La hinchada de Barcelona lo amaba, era su crack, relación que se dañó cuando Morales se fue a Emelec en 1997. Pero él siempre decía que necesitaba trabajar y lo que sabía hacer era tapar.

En sus últimos años de arquero manifestó que sería comunicador. Cuando se le preguntaba si sería periodista deportivo expresaba que tantos años estuvo involucrado en el fútbol y que era hora de dedicarle su vida a las noticias que no sean del llamado 'rey de los deportes'.

Entonces no se imaginaba que algún día incursinaría en la actividad política y que llegaría a ser el prefecto del Guayas. cargo que desempeñó hasta el 22 de junio de 2020, día de su muerte a causa de un infarto fulminante.

El actual presidente de Barcelona, Carlos Alfaro Moreno, ofreció el estadio Munumental para el velatorio de quien murió este 22 de junio, pero por la emergencia actual eso no se puede realizar.

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