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Fiesta en Quito por los goles de Ecuador

Al principio los ánimos no estaban tan arriba, pero las anotaciones del primer tiempo encendieron el ambiente de celebración.

FESTEJO ECUADOR VS CHILE
Las anotaciones del primer tiempo encendieron el ambiente de celebraciónKarina Defas

El ambiente era de expectativa en la zona de La Mariscal, norte de Quito. “No van a pasar el partido”, se escuchaba entre la multitud. De pronto, la vista de los capitalinos se tornó hacia uno de los locales, ahí se oía el relato de un cotejo deportivo y una falsa alarma acabó con la ilusión de los amantes del fútbol.

En la pantalla se reflejaba un encuentro entre Ucrania y Turquía, que confundió a los asistentes de aquel lugar de entretenimiento. Luego de 20 minutos en varios locales de comida lograron transmitir el partido y la gente de los exteriores acordonó los establecimientos.

Gol anunció el comentarista deportivo y un grito unísono puso a temblar a la Plaza Foch. “Yo sí dije que íbamos a ganar”, comentó una joven, mientras su amiga le pagaba los cinco dólares que habían apostado.

Otra anotación prendió la fiesta en el sitio. “Una cerveza más”, se escuchó entre las mesas, que celebraban la delantera de su selección. Aunque la camiseta ecuatoriana no primó en aquella zona de la ciudad, los aficionados de ‘despegaron’ la vista de las pantallas.

Mientras tanto, los fanáticos de la selección ecuatoriana gritaron por tres ocasiones el gol en el Olímpico Atahualpa, en el norte de Quito. Durante el primer tiempo, la escuadra de Ecuador se puso en ventaja con dos goles, contra los chilenos que intentaron anotar hasta el final.

Los hinchas alzaron su voz en favor de los compatriotas, que dominaron el balón en el centro de la cancha. Los aplausos llegaron con cada jugada de los tricolores, que buscaron y consiguieron el tercer gol.

Sin embargo, la hinchada nacional cantaba en contra de los chilenos, que permanecían en silencio luego de las llegadas del arco rival. Para impedir agresiones, el presentador del estadio invitó a los presentes que respetaran a los visitantes para evitar sanciones.

La calma llegó paulatinamente en las gradas, mientras el encuentro estaba a punto de finalizar. Los seguidores miraban atentos cada llegada de ambos equipos a las guardametas contrarias.