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Suany, goles y tatuajes

La defensa del Deportivo Cuenca que está jugando la Copa Libertadores es una historia de como salió en un deporte que antes era solo para varones.

Foto de Sistema Granasa

Suany Fajardo Bustamante es un pilar del Deportivo Cuenca, que está clasificado para la segunda etapa de la Copa Libertadores Femenina y que este viernes 18, desde las 18:30 jugará su último partido de la fase de grupos ante Ferroviaria de Brasil.

A la guayaquileña, de 25 años, desde pequeña le gustó el fútbol, lo jugaba con los varones en el Batallón del Suburbio. A su madre no le agradaba, pero ella se las ingenió hasta lograr que la apoyara. Suany juega como delantera y defensa en el equipo de las morlacas, en la Superliga marcó 10 goles. Ahora colecciona tatuajes: tiene 24 y uno que está por realizarse.

EXTRA conversó con la jugadora sobre su experiencia en este torneo internacional.

¿Cómo se siente en la defensa cuando empezó como delantera?

Comencé siendo delantera, pero la ‘profe’ Wendy Villón ve donde puedo rendir mejor. Luego jugué de 5 (volante de marca), después marca punta y ahora de defensa central. Estaba de goleadora con Madelin Riera, pero ahora defiendo todo. Mi responsabilidad es evitar que nos hagan los goles. Me gusta está ubicación.

¿Cuándo se vinculó al fútbol?

Nací jugando fútbol. Es algo que me apasiona. Desde pequeña lo jugaba con los varones en la calle y no me importaba si llovía.

¿Y qué le decía su mamá?

Me gritaba que no podía estar jugando con los hombres, que debía distraerme con las niñas. Pero a mí me gustaba estar de machona como suelen decir. El fútbol siempre me encantó.

¿En qué momento su mami le dijo que podía jugar?

Jugaba fútbol sala, indor y fútbol 11 a escondidas, mi familia no quería saber nada de esto, pero a los 14 años me tocó revelarme. Me llevaron a la selección de Guayas, fue duro llevarle la contraria, porque mi mamita bella, Mariana Bustamante, es papá y mamá para mí. Luego se hizo mi hincha número uno y aquí estoy.

La verdad ante todo... ¿Qué le enojó más a su mamá, que jugara o esos 24 tatuajes que luce?

Me los hacía poco a poco, pero cuando se dio cuenta de los tatuajes me dijo que tenía una hija loca. Me reía y ella ya no pudo hacer nada. Soy mayor de edad y son 24. El último que me hice es sobre la fe, porque soy una persona muy creyente.

¿Cuál será el tatuaje número 25?

Lo que amo más en esta vida, luego de mi madre, un balón de fútbol, está decidido.

El campeonato nacional y la clasificación a la segunda etapa de la Copa Libertadores, ¿se lo dedica a alguien?

A Dios, sino fuera por él, nada habría pasado. A mi madre y a mi familia que me han apoyado en todo. Mi mamita se lo merece, ella siempre me ha dado todo.

¿Ahora qué se viene?

Seguir con todo en la Copa Libertadores y el sueño que todas tenemos, volver a la selección y jugar fuera del país.