Ecuador
Drama de una familia por crimen de un adolescente, cuyo cuerpo no localizan
Solo hallaron la cabeza abandonada dentro de una maleta en pleno centro de Babahoyo. Anteriormente, asesinaron a un hermano de la víctima

La cabeza fue abandonada en el parque. La familia de la víctima quiere recuperar la parte restante.
La desesperación y la angustia han vuelto al hogar de la familia Troya Suárez en el cantón Babahoyo, provincia de Los Ríos. Anderson Troya Suárez, de 18 años, aún no recibía cristiana sepultura debido a que el resto de su cuerpo no era localizado.
Ecuador
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Tatiana Ortiz
Sus allegados viven horas de incertidumbre y claman a la ciudadanía que, de conocer cualquier dato, lo informen a las autoridades para tratar de cerrar este doloroso episodio.
La tragedia se descubrió la madrugada del domingo 1 de marzo de 2026, cuando se halló únicamente su cabeza dentro de una funda plástica oculta en una maleta, abandonada junto a un contenedor de basura en pleno centro de la ciudad.
El siniestro hallazgo se produjo en la intersección de las calles Bolívar y 10 de Agosto, junto al parque central 24 de Mayo y a pocos metros de la Gobernación.
El joven salió de su casa el sábado
Fue el guardia del sector quien alertó a la Policía tras notar el bulto sospechoso. Los agentes confirmaron después que se trataba del joven, quien había sido visto por última vez el mediodía del sábado, cuando salió de su vivienda rumbo a Mata de Cacao, en la parroquia Febres Cordero.
Hace año perdieron a otro hijo
Para los padres, el sentimiento es el mismo de hace seis años, cuando perdieron a otro de sus hijos. En febrero de 2020 enfrentaron la desaparición y muerte de Álex, de 20 años, cuyo cadáver apareció flotando en un río tras días de búsqueda.
Ahora la historia parece repetirse con Anderson, el menor de la casa, descrito por sus conocidos como un joven tranquilo, reservado y con deseos de superación. El sábado salió con la intención de buscar oportunidades laborales en la zona rural.
La familia, dedicada a labores agrícolas en la parroquia Barreiro, vive con temor ante la falta de respuestas.
Mientras la cabeza del joven permanece en la morgue de Babahoyo, los investigadores revisan cámaras de seguridad y recogen testimonios para identificar a los responsables y ubicar el resto de su cadáver. Sus seres queridos no pierden la esperanza de hallarlo para despedirlo dignamente.