Ecuador reporta 600 desapariciones al mes en medio de crisis de violencia
Las denuncias se mantienen, pero crecen los casos sin resolver y hallazgos sin vida en un contexto de violencia criminal.

Habitantes salen con carteles para hacer pública su angustia por sus vecinos desaparecidos.
Ecuador enfrenta una crisis persistente de desapariciones. Desde 2023, el país mantiene un promedio de cerca de 600 denuncias mensuales, en paralelo al incremento de la violencia criminal.
Aunque el volumen total de reportes ha mostrado cierta estabilidad, los datos más sensibles evidencian un agravamiento del problema: cada vez más personas no son encontradas o aparecen sin vida.

Cinco adolescentes desaparecieron en la vía a Simón Bolívar.
Cifras que reflejan el deterioro
De acuerdo con el Ministerio del Interior, en 2025 se reportaron 7.459 denuncias por desaparición involuntaria, lo que representa un incremento del 5,3% respecto a 2024.
Sin embargo, el dato más preocupante es el número de personas que permanecen desaparecidas: 854 casos al cierre del año, la cifra más alta en al menos una década y un aumento del 62% frente al periodo anterior.
A esto se suma que 433 personas fueron halladas sin vida, un indicador que confirma el vínculo entre desapariciones y violencia letal. En los primeros dos meses de 2026 ya se contabilizan 1.239 nuevas denuncias, lo que anticipa que la tendencia continuará.
Patrones y zonas de riesgo
Investigaciones y reportes coinciden en la aparición de patrones preocupantes. Uno de ellos es la desaparición de grupos de jóvenes que viajan hacia balnearios de la Costa ecuatoriana, donde posteriormente se pierde su rastro o son hallados muertos. Este fenómeno ha encendido alertas sobre la posible participación de estructuras criminales vinculadas a secuestros, trata de personas o ajustes de cuentas.

La angustia crece entre los familiares de los desaparecidos del cantón Valencia (Los Ríos).
Un caso emblemático
El caso de Alina Pihuave, ex reina de Puerto López, refleja la gravedad del problema. La joven desapareció el 27 de diciembre de 2025 tras asistir al velorio de su pareja. Las primeras hipótesis apuntan a un secuestro relacionado con grupos delictivos, pero hasta ahora no hay detenidos ni rastros concluyentes sobre su paradero. Su historia se suma a la de cientos de familias que enfrentan la incertidumbre sin respuestas.
Ecuador
“¡Mi hijo, mi hijo!”: el desgarrador grito de una madre tras crimen en Los Ríos
Tatiana Ortiz
Faltas de respuestas y presión social
Especialistas advierten que, más allá de las cifras, el problema radica en la limitada capacidad institucional para investigar y resolver estos casos. La acumulación de denuncias, la falta de recursos y la complejidad del contexto criminal dificultan la localización de víctimas y la judicialización de responsables.
Mientras tanto, colectivos de familiares exigen mayor acción estatal, protocolos eficaces y coordinación entre autoridades para frenar una crisis que, lejos de disminuir, muestra señales de profundizarse.