Esperanza en medio del agua: Muisne recibe ayuda tras devastadoras inundaciones
Más de 2.500 damnificados en Muisne reciben kits, atención médica y apoyo institucional tras el desbordamiento de cuatro ríos

Habitantes de San Gregorio improvisan un paso elevado para enfrentar las aguas que inundaron sus comunidades, buscando seguridad en medio de la emergencia.
La primera respuesta llegó en forma de ayuda humanitaria. Brigadas médicas, equipos municipales y voluntarios se desplegaron este martes 10 de marzo de 2026 hacia las comunidades más golpeadas de la parroquia San Gregorio, llevando kits de alimentos, agua, pañales y artículos de aseo.
En sectores como Boca del Río Sucio, Zapote y Agua Clara, las familias recibieron atención inmediata gracias a la coordinación entre la Alcaldía de Muisne, Flopec, el Ministerio de Agricultura y la Secretaría de Gestión de Riesgos. La prioridad fue garantizar que niños, adultos mayores y personas con discapacidad tuvieran acceso a lo básico para sobrevivir en medio de la emergencia.
El Ministerio de Salud Pública activó brigadas médicas que recorrieron comunidades como La Muerte, El Barro, El Paraíso y Salsipuedes. Más de 130 personas fueron atendidas en medicina general, odontología, vacunación y control prenatal. Además, se identificaron pacientes con enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, quienes ahora serán monitoreados de manera permanente. Las campañas de vacunación contra influenza, sarampión y rubéola lograron inmunizar a más de 100 personas, un esfuerzo clave para prevenir brotes en medio de la crisis.

Comunidades de Muisne reciben cajas de asistencia humanitaria con alimentos y productos básicos, distribuidas de manera gratuita tras la emergencia invernal.
El golpe de la naturaleza
Detrás de estas acciones solidarias se encuentra una tragedia de gran magnitud. El desbordamiento de los ríos Canuto, Sucio, Muisne y Repartidero dejó bajo el agua a 11 comunidades de la parroquia San Gregorio. El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal reportó más de 2.500 damnificados en apenas una noche. Viviendas, cultivos y enseres acumulados durante décadas fueron arrasados por la fuerza de la naturaleza, dejando a miles de familias sin techo ni sustento.
El Municipio de Muisne estima que unas 1.000 hectáreas de cultivos, principalmente de cacao, quedaron bajo el agua. La pérdida de esta producción golpea directamente la economía local y amenaza la seguridad alimentaria de la zona. El traslado de los afectados se realizó en botes del Cuerpo de Bomberos de Atacames, priorizando a los grupos más vulnerables. La escena de familias evacuadas en medio de la lluvia y el lodo refleja la crudeza de una de las emergencias más graves de los últimos años en Esmeraldas.
El gobernador de la provincia, Juan Jaramillo Paredes, recorrió la parroquia San Gregorio para evaluar de primera mano la situación y coordinar acciones con las instituciones del Ejecutivo. La alcaldesa Yuri Colorado Márquez, por su parte, acompañó personalmente la entrega de ayuda en comunidades como Zapote, llevando un mensaje de esperanza en medio del dolor.
Mientras las aguas retroceden lentamente, las familias esperan que la ayuda llegue a cada rincón y que las acciones coordinadas permitan no solo atender la emergencia, sino también iniciar un proceso de reconstrucción que devuelva dignidad y estabilidad a quienes lo han perdido todo.
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