Fallece Antonio Arregui: ¿Quién fue el arzobispo emérito de Guayaquil?
Antonio Arregui Yarza, arzobispo emérito de Guayaquil, falleció este jueves 5 de febrero de 2026 en el Puerto Principal a los 86 años

Monseñor Antonio Arregui
Se confirmó el fallecimiento de monseñor Antonio Arregui Yarza, arzobispo emérito de Guayaquil, quien murió este jueves 5 de febrero de 2026 en el Puerto Principal a los 86 años. Su deceso fue revelado por fuentes de la institución eclesiástica y por la Arquidiócesis de Quito, mientras se aguardan detalles oficiales sobre sus exequias.
La noticia generó inmediatas muestras de pesar dentro y fuera del ámbito religioso. La Arquidiócesis de Quito emitió un comunicado en el que expresó su solidaridad: “Nos unimos al dolor de sus familiares y amigos, y de manera muy especial con el Cardenal Luis Cabrera, OFM, sus obispos auxiliares, el clero y toda la Arquidiócesis de Guayaquil. En estos momentos de tristeza y esperanza en la Resurrección, elevamos nuestras oraciones por el descanso eterno de su alma”.
Ecuador
Año Jubilar: Peregrinaciones y sanación en santuario de María, Madre de Guayaquil
Isabel Campuzano
Hasta el cierre de esta edición, la Arquidiócesis de Guayaquil no ha difundido un informe técnico sobre las causas del fallecimiento, por lo que el hecho se mantiene como una noticia en desarrollo. Se espera que en las próximas horas se confirmen los horarios para la capilla ardiente y la misa de cuerpo presente, que, según el protocolo eclesiástico, suele realizarse en la Catedral de Guayaquil.
¿Quién es Monseñor Antonio Arregui Yarza?
Monseñor Arregui Yarza tuvo una sólida formación académica y pastoral. Realizó estudios en Teología, Filosofía, Derecho Canónico y Jurisprudencia en instituciones de prestigio internacional como la Universidad Angelicum, en Italia, y la Universidad de Navarra, en España.
A lo largo de su trayectoria eclesiástica, desempeñó funciones como religioso y obispo en distintas regiones del país. En 2003 fue nombrado arzobispo de Guayaquil por el papa Juan Pablo II, cargo que ejerció durante doce años hasta su renuncia en 2015, al cumplir la edad canónica establecida por la Iglesia.
Durante su gestión al frente de la Arquidiócesis de Guayaquil, monseñor Arregui impulsó diversas iniciativas pastorales y sociales, fortaleciendo el trabajo evangelizador y consolidando una presencia activa de la Iglesia en la vida comunitaria y espiritual del país. Su legado permanece en la formación del clero, el acompañamiento a los fieles y su compromiso con la misión pastoral en Ecuador.