Ecuador
Luto en recinto de Quinsaloma: seis víctimas de la masacre sepultados en unidad
Los fallecidos eran parientes y conocidos y sus parientes, en un gesto de hermandad ante la desgracia, decidieron que sepultarlos juntos

Los seis fallecidos por balacera en un billar fueron sepultados el lunes 30 de marzo.
El llanto retumbó y el dolor se extendió por el recinto El Guabito del cantón Quinsaloma, provincia de Los Ríos, durante el sepelio de las seis personas que murieron por la balacera del sábado 28 de marzo de 2026, en un billar del sector.
Por un camino polvoriento, con música, trasladaron los cuerpos de Pedro Barrios (49 años), Aníbal Tapia (38), Julio Herrera (52), William Herrera (20), Pedro Baños (70) y Yadira García (33). La multitud caminaba golpeada por la tristeza.
El último adiós fue desgarrador. Unos, ‘quebrados’ por el llanto, eran sostenidos; otros no asimilaban el fatal hecho. Ya en el cementerio, los cuerpos de quienes perdieron la vida de forma trágica fueron colocados juntos, debido a que eran parientes y conocidos. En un gesto de hermandad ante la desgracia, decidieron que los seis permanezcan en una sola área, para que estén unidos en la eternidad.

Momentos dolorosos protagonizaron en el cementerio de Quinsaloma, durante el sepelio de los seis cuerpos.
Cuatro vinculados al ataque armado
Mientras en El Guabito vivían una dolorosa despedida, el general de brigada Milton Rodríguez Rojas, comandante de la Primera División de Ejército Shyris, informó en rueda de prensa sobre la detención de cuatro personas durante dos intervenciones ejecutadas por personal militar.
En el primer allanamiento realizado en el cantón Quinsaloma aprehendieron a José Adrián Bazurto Llerena y Letty Baños, quienes, según el comandante del ejército, se encargaban de almacenar el armamento presuntamente utilizado en los hechos violentos.
A partir de estas detenciones se desarrolló una segunda operación en el cantón Las Naves, provincia de Bolívar, donde capturaron a los hermanos Jefferson y Fabricio Alarcón Manobanda. “Ellos tenían la función de transportar el armamento en una camioneta para ejecutar los crímenes en Quinsaloma”, explicó Rodríguez.
Asimismo, Rodríguez señaló que los recientes hechos violentos en Los Ríos, estarían relacionados con amenazas de organizaciones delictivas dedicadas a ‘vacunas’, secuestros y otras actividades ilícitas.
El oficial también indicó que detrás de estos sucesos estarían alias Sargento y Celi, presuntos integrantes de Los Lobos, quienes habrían ordenado las ejecuciones en la provincia.
Ambos sujetos se encontrarían actualmente privados de libertad. Celi estaría recluido en la cárcel de Cotopaxi, mientras que Sargento permanecería en Guayaquil.
“Estos antisociales, a través de sus gatilleros, buscan obtener recursos económicos mediante el chantaje y la extorsión en toda la provincia. Con este golpe contundente, hemos logrado desarticular a una de las bandas más temidas en Los Ríos”, concluyó.