Quinindé: Diego Alcívar cumplió 1000 días desaparecido
La familia Alcívar-Ordóñez cumple 1000 días sin Diego, taxista desaparecido en Quinindé en abril de 2023. La esperanza y la fe siguen vivas

Teresa Ordóñez (Der.) Nico Vallejo (Centro), esposa de Diego y Gina Alcívar, su hermana, sostiene, un cartel con la imagen de Diego Leonel Alcívar.
Este lunes 19 de enero de 2026 se cumplieron 1000 días de la desaparición de Diego Leonel Alcívar Ordóñez, joven taxista de 29 años que salió a trabajar en el cantón Quinindé, provincia de Esmeraldas, y nunca volvió a casa.
Como desde el primer día, su madre, Teresa Ordóñez, publicó en redes sociales el conteo de las jornadas sin noticias de su hijo. “Día 1000 esperando con todas las fuerzas de mi corazón una respuesta”, escribió, acompañando su mensaje con súplicas a Dios y agradecimientos a quienes han acompañado a la familia en esta larga espera.
Su esposa, Nico Vallejo, también compartió un mensaje en el que pidió a quienes saben algo que hablen: “La verdad siempre sale a la luz, y cada acción tiene consecuencias. Aún hay tiempo de hacer lo correcto”.
La familia Alcívar-Ordóñez ha convertido las redes sociales en un espacio de memoria y resistencia. Teresa, madre de cinco hijos, ha transformado su perfil en un altar virtual donde cada día suma una nueva publicación con el número que marca la ausencia de Diego.
En su casa, frente a la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, la familia se reúne cada noche para rezar. Tres velas blancas permanecen encendidas junto a flores y globos que amigos y vecinos llevan como símbolo de esperanza. “Enumerar los días es un llamado de atención a las autoridades para que sepan que no nos hemos olvidado de él”, asegura Teresa.
La desaparición ocurrió el 23 de abril de 2023. Diego salió a realizar una carrera hacia la parroquia Chura, pero las cámaras de seguridad lo registraron por última vez en la zona de Viche. Horas después, su taxi fue encontrado abandonado en una pendiente y, cerca del río, apareció uno de sus zapatos. Esa fue la única pista. Desde entonces, el silencio ha marcado la investigación y la incertidumbre ha consumido a su familia.

Teresa Ordóñez y familiares rezan frente al altar que mantiene viva la esperanza de saber algo sobre su paradero.
Un caso que clama justicia
El proceso legal ha sido lento y doloroso. La denuncia fue presentada desde el primer día, pero las diligencias no han arrojado resultados concretos. La familia ha señalado la falta de respuestas claras por parte de las autoridades y reclama que el caso no quede en el olvido. “Nos desaparecen y nadie dice nada”, escribió Teresa en uno de sus mensajes, reflejando la frustración de cientos de familias que enfrentan situaciones similares en el país.
La esposa de Diego, Nico Vallejo, ha insistido en que quienes callan tienen una responsabilidad moral y espiritual. “Que Dios toque sus corazones y les dé el valor para decir la verdad”, expresó en su publicación por los 1000 días. La familia pide que cualquier persona con información se acerque a las autoridades para aliviar el dolor que cargan Teresa, Edrulfo, padre de Diego, y sus hermanos.
Mientras tanto, la comunidad de Quinindé y Esmeraldas mantiene viva la memoria del joven taxista. Cada aniversario de su desaparición se realizan vigilias y cadenas de oración. Para su madre, la esperanza es un faro que no se apaga: “Una persona desaparecida dolerá hasta el último día de la última persona que alguna vez lo amó”. A 1000 días de su ausencia, la familia Alcívar-Ordóñez sigue esperando que la justicia y la verdad lleguen, y que Diego regrese a casa.
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