Transportistas urbanos trabajan bajo amenazas en Esmeraldas
Transportistas de Esmeraldas denuncian haber recibido panfletos con amenazas de violencia; exigen seguridad para garantizar el servicio público

En la parada del puerto de Esmeraldas, un bus de la coop. Las Palmas recoge pasajeros en medio de la dinámica urbana y el comercio callejero.
El gremio de transportistas de Esmeraldas enfrenta una nueva ola de intimidaciones que ha encendido las alarmas en la provincia. Panfletos extorsivos aparecieron dirigidos a conductores y propietarios de unidades de buses urbanos, con exigencias de pagos ilícitos a cambio de permitir la circulación. Los mensajes advierten represalias contra los vehículos y el personal en caso de incumplimiento, lo que ha generado un clima de zozobra en el sector.
El panfleto encontrado en un bus que cargaba gasolina en una estación de servicio, cuyo registro en video se difundió masivamente en redes sociales, contenía un mensaje directo y amenazante: “Plata o plomo”. En el escrito, los grupos delictivos exigían el pago inmediato de USD 15.000 para permitir la circulación de las unidades, advirtiendo que, de no hacerlo, procederían a incendiar los vehículos y atentar contra la vida de los conductores. La crudeza del texto, sumada a su difusión pública, ha incrementado la sensación de vulnerabilidad en el gremio y en la ciudadanía.
Los representantes del transporte público señalan que estas amenazas no solo golpean la economía de los trabajadores, sino que ponen en riesgo la continuidad de un servicio esencial para la ciudadanía. “No podemos permitir que la inseguridad paralice las rutas”, expresaron voceros del gremio, quienes han decidido visibilizar el problema para evitar que se convierta en una tragedia anunciada. Este escenario ha colocado al transporte público en un estado de alerta máxima.

Un panfleto con amenazas fue dejado dentro de un bus en Esmeraldas, intensificando la preocupación del gremio transportista y la ciudadanía.
Exigen intervención inmediata del Bloque de Seguridad
Ante la gravedad de los hechos, el gremio solicita la intervención urgente del Bloque de Seguridad y de la Gobernación de Esmeraldas. Los transportistas demandan operativos más intensos en las terminales y ejes viales, así como una estrategia de inteligencia que permita desarticular las redes de extorsión que buscan apoderarse del transporte provincial.
La militarización de las rutas es uno de los pedidos más reiterados por los conductores, quienes consideran que solo una presencia firme de las fuerzas del orden puede garantizar la paz y la seguridad de los trabajadores del volante y de los usuarios. “Necesitamos protección para seguir cumpliendo con nuestro deber”, enfatizaron.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación el avance de estas amenazas, conscientes de que la paralización del transporte afectaría la movilidad diaria y la economía local. El clamor de los transportistas se convierte así en un llamado colectivo para que las autoridades actúen con rapidez y contundencia frente a un problema que amenaza con desbordar la vida cotidiana en Esmeraldas.
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