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Diario Extra Ecuador

Don Pucho: el mecánico de la tercera edad que por casualidad se convirtió en tiktoker

Juan Augusto Dáger Valero tiene 71 años y sus seguidores se suman por miles en las redes sociales. La fama no hará que deje su pasión por los carros y fierros

Don Pucho es mecánico de profesión desde hace 50 años. En su taller ha hecho un espacio para un set donde graba contenido.

Don Pucho es mecánico de profesión desde hace 50 años. En su taller ha hecho un espacio para un set donde graba contenido.IVONNE LAGO

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Entre el olor a aceite quemado, manos manchadas de grasa y el ruido metálico de las herramientas, nació Don Pucho, un fenómeno viral. En su taller de Sauces 3, en el norte de Guayaquil, donde por años solo se hablaba de carros, motores y reparaciones, hoy también se graban videos que suman miles de vistas en redes sociales.

Juan Augusto Dáger Valero, de 71 años, pasó en apenas cinco meses de ser un mecánico de barrio a convertirse en influencer, acumulando más de 50 mil seguidores en TikTok… sin proponérselo.

Durante más de cinco décadas, su vida estuvo ligada a talleres, motores y herramientas. Pero todo cambió el día en que su forma de hablar, sin filtros, directa y hasta irreverente, quedó grabada en video.

Así fue cómo lo descubrieron

Gracias a un creador de contenido

El cambio se dio de manera casual cuando el creador de contenido Érick Luge, conocido en redes como ‘El Poeta’, lo descubrió mientras trabajaba en su taller. Luge llegó con su vehículo dañado y, tras una recomendación de vecinos, acudió donde el “maestro Pucho”. Lo que parecía una reparación más terminó convirtiéndose en el inicio de su vida digital.

Ese primer encuentro bastó para captar lo que marcaría su futuro en redes: su forma de hablar sin filtros, su carácter serio y sus inseparables bigote y lentes de cristales gruesos. Luge comenzó a grabarlo mientras trabajaba en el auto y, en cuestión de minutos, el contenido empezó a viralizarse. “En 15 minutos ya había 35 mil visualizaciones”, recuerda a EXTRA, entre risas, aún sorprendido por el impacto.

Desde entonces, su rutina cambió. En el mercado de Sauces IX, frente a su casa, ya no pasa desapercibido. “Maestro Pucho, una foto”, “dígame algo”, le repiten a diario. Pero con la fama también llegaron los desacuerdos. “Se rompió la confianza”, dice Dáger, tajante y sin dar más detalles. Por ello, decidió tomar distancia y separarse del creador de contenido que lo impulsó inicialmente, aunque reconoce su apoyo.

Se independizó y reorganizó su presencia digital

Su primo es quien lo maneja

“Prefiero quedarme en el taller y hacer mi vida”, afirma. Hoy maneja sus redes sociales junto a su primo, quien actúa como su mánager. Juntos han reorganizado su presencia digital, creando nuevas cuentas y contenidos desde cero.

No se considera influencer. Se define como mecánico

No se considera influencer. Se define como mecánicoDON PUCHO

Lejos de apagarse, su popularidad creció. Su estilo espontáneo, con humor, groserías y respuestas sin filtro, se convirtió en su sello. “Yo no sé de dónde me salen tantas cosas”, dice sorprendido. Su personalidad irreverente engancha al público, que le pide saludos, frases subidas de tono o reacciones que ya forman parte de su personaje viral. Ya ha participado en podcasts, genera contenido constantemente y ha trabajado con marcas.

“El mecánico nace, no se hace”Don Pucho
​Mecánico y tiktoker

Una incluso colocó un letrero gigante en su taller y lo llevó a un comercial junto a los humoristas argentinos Pablo Granados y Pachu Peña. Aun así, tiene claro qué va primero: la mecánica. “Eso no lo puedo dejar, seguiré hasta el último día”, afirma. La fama, para él, es secundaria. Eso sí, reconoce algo nuevo en su vida: “Tengo un don oculto”. Se refiere a su facilidad para el humor y la improvisación, ahora convertidos en el motor de su éxito en TikTok e Instagram.

Apasionado por los autos

Desde la infancia

Don Pucho no se considera influencer. Se define como mecánico. Su historia se ha convertido en un ejemplo de cómo la autenticidad puede ser más poderosa que cualquier estrategia digital y de cómo, incluso a la tercera edad, es posible reinventarse sin dejar de ser uno mismo.

Nacido en Pedro J. Montero (Boliche) y criado en Guayaquil, su pasión por los autos empezó desde niño. Desarmaba carritos para entender cómo funcionaban. “El mecánico nace, no se hace”, dice.

Don Pucho (de naranja) fue escogido junto a los humoristas argentinos Pachu Peña y Pablo Granados para un comercial.

Don Pucho (de naranja) fue escogido junto a los humoristas argentinos Pachu Peña y Pablo Granados para un comercial.DON PUCHO

Se formó en el colegio técnico Simón Bolívar, trabajó en talleres locales y también en Estados Unidos, donde permaneció cerca de cuatro años. Allí no solo trabajó con autos, sino que también observó el funcionamiento de talleres más grandes y estructurados, lo que amplió su visión del oficio. Luego regresó y consolidó una trayectoria de más de 50 años en la mecánica automotriz.

Un hombre sin filtros ni 'pelos en la lengua'

Respetado por clientes y vecinos

Fiel a su carácter, dejó trabajos formales en empresas e instituciones públicas para ser independiente. “Yo no tengo pelos en la lengua”, recuerda. Finalmente, se estableció en Sauces 3, donde levantó su taller y una lubricadora. Allí se ganó el respeto de clientes y vecinos, especialmente por su disposición a trabajar en horarios extremos, incluso de madrugada, cuando taxistas y conductores acudían por emergencias.

“Ahora es imposible, ya no se puede”, dice, en referencia a la inseguridad, mientras muestra su taller, ubicado en la terraza de su casa. Ahí, entre motores y clientes de toda la vida, sigue trabajando. Solo que ahora, además de arreglar carros… también mueve miles de vistas.

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