Ivanna 'La Barbie humana' reveló detalles íntimos: su papá quería que fuera marino
La influencer trans le escondió a su padre su verdadera identidad. Él la llevó donde ‘las cariñosas’, pero no pasó nada. Siempre ingresa al baño de damas

Ivanna borró su nombre biológico. No existe. En 2025 fue declarada Miss Queen Continentes Unidos Ecuador.
Detrás de los videos virales, las frases cargadas de humor y la seguridad que Ivanna Melgar, conocida como la ‘Barbie humana’, proyecta en redes sociales, existe una historia marcada por el dolor y la resistencia.
La influencer y creadora de contenido decidió romper el silencio y compartió con EXTRA los episodios más íntimos de su vida como mujer trans, nunca antes revelados. Incluso mostró una foto de cómo era a los 18 años, antes de abrazar su identidad.
Su camino no ha sido sencillo. Desde la adolescencia tuvo que enfrentarse a su padre quien no entendía quién era realmente. Ivanna, de 40 años, lo recuerda como un hombre de carácter fuerte, trabajador, que les dio todo y que soñaba con ver al menor de sus dos hijos (único varón), convertido en marino. Incluso la inscribió en un colegio militar.
Nunca tuvo la aceptación de su padre
"Hubiese querido que viera lo que soy ahora"
“Hubiese querido que me viera… que viera lo que soy ahora. Sé que se hubiese sentido orgulloso de mí”, dice entre lágrimas, al recordar que nunca pudo mostrarse plenamente ante él.

El deseo de su padre siempre fue ver a su hijo como marino. Antes de abrazar su identidad, Ivanna estudió en un colegio militar.
En su adolescencia, cuando su papá sospechó que su hijo era distinto, lo llevó donde las trabajadoras sexuales. Ivanna recuerda entre risas que no pasó nada, porque ese momento “terminó en una conversación entre dos amigas” y no en una experiencia que cambiara su esencia.
"Yo entro al baño de mujeres y me siento"
Pese a todo, Melgar, quien es licenciada en Comunicación social y activista Lgbtiq+, dice valorar profundamente el amor de su familia. “Uno se lleva en la vida el amor de los padres”, reflexiona. Dejó ver que su mayor deuda emocional sigue siendo ese abrazo pendiente de aceptación que nunca tuvo de su padre, quien falleció de cáncer hace dos décadas.
Enfrentarse al rechazo diario
En espacios públicos y laborales
Ser una mujer trans ha implicado para Ivanna enfrentarse a situaciones de rechazo ya sea en espacios laborales y públicos. Recuerda, por ejemplo, que a un familiar le negaron dos veces el alquiler de locales, porque en la lista estaba su nombre, ya conocido en redes. Incluso algo tan cotidiano como usar un baño se ha convertido en un acto de resistencia.

Por amor estuvo a punto de modificar sus genitales. Pero desistió. Recuerda que
salía de su casa con ropa masculina y en el local de una amiga se ponía vestido y maquillaje.
“Yo entro al baño de mujeres, me siento y pongo papel por protección, como cualquier mujer”, afirma sin temor a ser cuestionada. Explica que muchos no comprenden la disforia de género. “Lo que veo en el espejo no me identifica. Tampoco lo que tengo entre las piernas. No soy una mujer biológica, pero vivo la vida como una de ellas”, confiesa.