Jazmín se subió a la barra de una discoteca y encendió la noche con su sensualidad
Entre cantos y sentadillas, 'La Tumbadora', de 58 años demostró que su energía sigue intacta. Ni siquiera la operación en su pie le impidió darlo todo

Este 22 de febrero, la cantante partirá con destino a Europa donde tiene previsto dar varios shows.
La cantante tropical Jazmín, La Tumbadora, deja claro que ni la cirugía en el pie, ni sus 58 años de edad, ni las críticas en redes son capaces de bajarle el ánimo ni la adrenalina sobre el escenario.
Un video reciente, grabado en la discoteca del DJ Juan Mazón, la muestra sobre la barra, moviéndose con sensualidad y bajando en cuclillas con atrevimiento al ritmo de la música, fiel al estilo explosivo que la ha acompañado durante más de cuatro décadas de carrera.
Farándula
Mirian Murillo: la recordada 'Doña Geoco' revela cómo un beso robado logró enamorarla
Ivonne Lago
“Soy impredecible en cada show. Yo hago lo que me sale en ese momento, con la adrenalina”, le dice sin filtros a EXTRA. Y lo demuestra. No es la primera vez que se trepa a estructuras metálicas o a los tubos del escenario para cantar desde lo más alto.
Su esposo es el más nervioso
Tampoco es raro verla acostarse sobre las mesas, levantar las piernas, jugar con los músicos de su orquesta o involucrar al público en rutinas improvisadas de sentadillas. “Venga, amiga, ¿usted también quiere mantenerse a los 58 así? Vamos a hacer sentadillas”, les grita entre risas mientras convierte el show en una fiesta colectiva.

La cantante padece metatarsalgia, un dolencia en el pie izquierdo, provocada por el uso de tacones elevados durante años.
Su esposo, el músico Gino Falconí, con quien lleva 42 años de matrimonio y tiene tres hijos, es quien más sufre con sus “locuras”. “No sé con qué locura vas a salir hoy, mujer, me pones a temblar”, le repite cada vez que la ve trepar a una barra o agarrarse de algún tubo.
En el video que se viralizó, mientras ella bailaba sobre la barra, él estaba nervioso por su integridad y por su pie recién operado.
La culpa es de los zapatos
La cantante padece metatarsalgia en el pie izquierdo, una dolencia que arrastró durante décadas y que le dejó dolorosas secuelas por el uso de altísimos tacones tras cada presentación.
"Con zapatos o sin zapatos, yo alzo 'la pata'"
“Bajaba del escenario y me iba llorando al carro a sacarme los zapatos. Era un dolor que no se lo deseo a nadie”, confiesa. En noviembre pasado se sometió a una cirugía y deberá permanecer ocho meses sin usar zapatos altos.
Diagnosticada con depresión
Pero ni eso la detiene. Ahora reemplaza los tacos por zapatos de caucho con brillo y lentejuelas, que manda a traer del exterior para que combinen con sus atuendos.
“Con zapatos o sin zapatos, yo alzo la pata, brinco aquí, brinco allá”, afirma. Porque, para ella, el escenario es desestrés puro. “Ningún show es igual a otro”, admite entre risas.
Reconoce que ha sido diagnosticada con depresión, pero asegura que su tratamiento médico le permite mantener estabilidad y una actitud positiva. “Yo le pregunto a mi doctora por qué soy tan hiperactiva en el escenario, y me explica que es parte de cómo canalizo todo. Me siento libre de hacer las cosas hasta donde se puede”, afirma.
Farándula
Fátima Bosch sufre incidente en Ambato: ¿Qué le pasó a la Miss Universo en Ecuador?
Osman Encarnación