¿Bajaron realmente los crímenes en Guayaquil tras la detención de Aquiles Álvarez? Las cifras
El presidente aseguró una baja del 26 %, pero cifras y expertos dudan del impacto real. En Guayaquil hubo una masacre y un crimen con más de 90 disparos

Un ataque armado en Las Orquídeas dejó cuatro fallecidos el 18 de febrero. Seis personas fueron baleadas en un parque del sector. El presidente Noboa y el alcalde Álvarez.
El presidente de la República, Daniel Noboa, afirmó el pasado 20 de febrero en una entrevista que tras la detención del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, las muertes violentas en la ciudad se redujeron en un 26 %. Frente a esa afirmación, EXTRA analizó cifras oficiales y consultó a expertos en seguridad para establecer si dicha reducción fue real y significativa.
El antes y el después
Trece días antes de la detención de Álvarez, entre el 28 de enero y el 10 de febrero, se registraron 76 asesinatos en Guayaquil. En los trece días posteriores, del 10 al 23 de febrero, se contabilizaron 75 muertes violentas. La diferencia es de un caso menos, lo que equivale a una reducción aproximada del 1,3 %, una variación mínima, lejos del porcentaje mencionado por el primer mandatario.
Guayaquil es la ciudad más violenta del país. Entre enero y febrero acumula 716 crímenes.
Al analizar un período más extenso, sí se evidencia una disminución interanual. Entre el 1 de enero y el 23 de febrero de 2025, Guayaquil registró 387 homicidios, mientras que en el mismo período de 2026 se contabilizan 329 casos, es decir, 58 asesinatos menos, lo que representa una reducción cercana al 15 %.
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Hechos violentos recientes
Pese a la leve variación estadística, durante febrero se registraron episodios de alta violencia en la ciudad. Uno de los más graves ocurrió el día 18, cuando un ataque armado dejó cuatro personas fallecidas y dos heridas en los exteriores de una unidad educativa del sector Las Orquídeas, en el norte de la ciudad.
Días después, el 21 de febrero, fue asesinado el presunto líder criminal William Fajardo, quien recibió más de 90 disparos en el autoservicio de una cadena de comidas rápidas, en el kilómetro 4,5 de la vía a Daule.

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No sería el mes más violento
Para Renato Rivera Rhon, especialista en crimen organizado y políticas de seguridad, no existe evidencia que permita vincular directamente la detención de una autoridad política con una reducción de homicidios.
“La detención de un alcalde no tiene relación directa con el indicador de homicidios intencionales. Para establecer esa causalidad habría que demostrar que esa autoridad representa a una organización criminal con capacidad de fuego y control territorial”, explicó.
215 crímenes se registraron en febrero de 2025 en Guayaquil. Este año van 163.
El experto añadió que la violencia criminal responde a varios factores simultáneos. “Las causas de los homicidios son múltiples. No es estadísticamente probable que un evento político tenga correlación directa con una disminución de homicidios”, aseveró.
Además recordó que desde el 2020, enero no se ha consolidado como el mes más violento del año, por lo que considera prematuro hablar de resultados definitivos en materia de seguridad. “Este tipo de discursos suelen responder a la coyuntura política”, indicó.
Perfilación criminal
Por su parte, Ana Minga, perfiladora criminal y experta en seguridad nacional, indicó que una eventual reducción podría estar más relacionada con el incremento de operativos militares y policiales que con la detención de una figura política. “De año a año sí se puede comparar. Probablemente tenga más relación con la ofensiva total y la mayor presencia militar y policial”, sostuvo.
Minga coincidió en que aún es prematuro medir impactos reales en la violencia urbana. “Cuando se captura a una figura relevante, incluso puede generarse un repunte de violencia por disputas internas o reacomodos criminales”.
La experta precisó que, en escenarios hipotéticos, la captura de un actor con influencia podría generar temor temporal dentro de estructuras criminales, aunque ese efecto requiere tiempo y evidencia para ser comprobado.
Análisis prolongado
Los especialistas coinciden en que evaluar la violencia criminal a partir de períodos cortos puede conducir a conclusiones apresuradas. Los análisis más confiables, señalan, deben considerar tendencias mensuales o anuales, para evitar interpretaciones influenciadas por coyunturas políticas.