Los rostros de la matanza durante reunión de graduación en Playas: sobreviviente se lanzó al agua
Algunas de las víctimas habrían pertenecido a una banda criminal, según la Policía. Los sicarios treparon un muro para perpetrar el ataque

Policías y militares llegaron al lugar del ataque y acordonaron la escena. Estos son cuatro de los seis fallecidos.
Para evitar ser alcanzado por los proyectiles que acabaron con la vida de seis de sus amigos, un joven de 20 años se lanzó a la piscina y permaneció allí hasta que cesaron los plomazos. El hecho se registró alrededor de las 15:50 de este jueves 12 de marzo de 2026, en el interior de una hostería ubicada en la avenida Paquisha y Malecón, en General Villamil (Playas).
Las víctimas mortales de este atentado fueron identificadas como Renatho Daniel Arias Ortiz (de 20 años), Ángel Daniel Matías Cruz (21), Kenny Joel Bohórquez García (21) y José Mauricio Mejía Ramírez (20), además de dos adolescentes de 16 y 17 años.
El joven que se lanzó a la piscina es uno de los tres heridos. Aunque fue alcanzado por un proyectil, la bala no comprometió ningún órgano vital, por lo que se encuentra fuera de peligro. Las otras personas heridas son dos chicas de 19 y 16 años, que también permanecen estables.
El sobreviviente relató a agentes de la Policía que los atacantes treparon una pared para ingresar al lugar y, una vez dentro, comenzaron a disparar contra los presentes.
Doce indicios balísticos calibre 9 mm fueron recogidos por la Policía. La Fiscalía inició investigación de oficio.
Según su testimonio, el ataque habría estado dirigido contra dos de los jóvenes que se encontraban en el sitio. De acuerdo con las investigaciones, en la hostería se realizaba una reunión de amigos para celebrar la graduación de estudiantes de un colegio del balneario.
“Cuando salió de la piscina se dio cuenta de que varios de sus amigos estaban muertos. Dijo que se lanzó a la piscina para no morir. Además, indicó que en redes sociales circula una fotografía en la que algunos de ellos aparecían amenazados de muerte”, informó a EXTRA un investigador

Policías y militares llegaron al sitio donde se registró la masacre en Playas.
Habrían pertenecido a Los Choneros
Otra fuente policial indicó que varias de las víctimas habrían pertenecido a Los Choneros y que presuntamente se habrían separado de esta estructura para alinearse con otra organización, por lo que habrían recibido amenazas.
Según el uniformado, en este balneario de la provincia del Guayas operan varias organizaciones criminales que se disputan el control del territorio para el tráfico de drogas y otros delitos.
“En Playas operan bandas como Los Choneros, Los Lobos y Los Silenciosos, que es un brazo armado que se habría desprendido de Los Choneros. No todos los asistentes eran estudiantes. Algunos eran amigos que habían llegado a la reunión en la piscina”, relató el agente.
El uniformado también detalló que, tras el hecho violento, al lugar llegaron alrededor de 30 policías de diferentes unidades, además de agentes de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased), junto con unos 10 militares de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, las labores policiales se vieron interrumpidas por la presencia de más de 300 personas que llegaron al sitio e impidieron que los cuerpos fueran trasladados a la morgue para las autopsias.
“Playas pertenece a la Subzona 5 y los cadáveres son trasladados a la morgue del cantón Milagro, que está a una hora y media. Para las familias esto implica un gasto cercano a los 800 dólares entre la autopsia, el féretro y el traslado”, explicó el agente.
Según el uniformado, esta situación podría ser una de las razones por las que los familiares decidieron llevarse los cuerpos. “Incluso amenazaron con quemar los vehículos policiales. La gente estaba muy alterada”, añadió.

El ataque ocurrió dentro de esta hostería. Los cuerpos no pudieron ser retirados por la Policía.
Subregistro de fallecidos
Oficialmente, Playas registra 16 muertes violentas en lo que va de 2026. No obstante, de acuerdo con datos recabados por fuentes policiales, en el cantón se habrían registrado más de 50 asesinatos, aunque muchos de estos casos no aparecen en las estadísticas oficiales porque los cuerpos no son levantados por la Policía.
Por su parte, el teniente coronel Jorge Analuisa, jefe del distrito Playas, explicó a EXTRA que cuando los familiares retiran los cuerpos se dificulta el trabajo investigativo y se complica determinar la motivación del crimen.
“Muchas veces lo hacen porque los familiares conocen a qué se dedicaban las víctimas o para evitar los trámites que implica el traslado a la morgue”, precisó. (AEB)