Sobrina del boxeador Carlos Gruezo murió por una bala perdida en Guayaquil: estaba por graduarse
Familiares de Andrea Landázuri se toparon con la terrible escena cuando regresaban a casa, tras merendar. Se investiga posible guerra entre bandas

El cadáver de Andrea Landázuri Navarro quedó sobre la vereda. Sus familiares lloraron al verla sin vida.
“Profe, mataron a la Samba, a su sobrina. Vaya, véala, está en el piso”, le dijo un ciudadano a Carlos Gruezo, tío de Andrea Geraldine Landázuri Navarro, la joven de 19 años que fue asesinada la noche del miércoles 4 de febrero en la cooperativa Esmeraldas Libre, en el sector Las Malvinas, al sur de Guayaquil.
Carlos y su madre, Jesús María Rodríguez, caminaban hacia su casa luego de merendar en un local cercano, cuando se toparon con la terrible escena.
“No imaginamos que era mi bisnieta. Vimos a una persona tirada en el suelo y escuché que un chico le decía a mi hija que habían matado a alguien, pero nunca imaginé que podía ser mi nieta. Así la consideraba porque fue criada por mí desde que tenía tres añitos. Cuando nos acercamos, ya estaba muerta. La habían cubierto con una sábana”, indicó Jesús María, de 74 años.

Jesús María, la bisabuela de la joven, recibió consuelo de sus amigos.
Recordó que esa noche Andrea había salido a merendar con su hijo, quien es profesor de boxeo, y que ella la había ido a buscar a su casa, a dos cuadras del lugar donde fue impactada por una bala perdida. “Estaba pasando unos días en la casa de una tía y fui a buscarla, pero no la encontré. Se retiró y pasó a comprar unos panes y una cajita de mentol que llevaba en las manos cuando recibió los disparos”, relató la adulta mayor, entre lágrimas.
Carlos recordó que hace algunos días Andrea le había contado que en marzo sería su graduación de colegio y que lo invitaba a la ceremonia. “Le dije: ‘Claro, mija, ahí estaré’. Ella quería seguir la universidad o buscar trabajo”, añadió.
De acuerdo con información policial, los disparos fueron perpetrados por sujetos que se movilizaban en un tricimoto con toldo color verde, quienes disparaban a todo aquel que pasara por la zona. No solo Andrea fue impactada; también dos adolescentes resultaron heridos por los mismos sujetos, a unas cuadras de donde quedó el cadáver de la joven.
Las fuentes policiales indicaron que estos hechos estarían vinculados a varias organizaciones criminales que operan en el sector: Lagartos, Águilas, Tiguerones y Carniceros.

El miedo se apodera de los ciudadanos, que transitan con temor por las calles.
En la primera escena, la policía encontró seis vainas percutidas. En la segunda, dos vainas, guantes, vestimenta y la tricimoto en la que se movilizaban los sicarios.
‘Quebraron’ a dos amigos
También en el sector de Las Malvinas, específicamente en la cooperativa Mélida Zalamea, sicarios acabaron con la vida de dos jóvenes: Michael Isaac Omar Grijalva Carrasco, de 20 años, y Édison Xavier Gamboa Campo, de 22.
Este doble crimen se registró una hora antes del hecho ocurrido en la cooperativa Esmeraldas Libre.
Con estos hechos violentos, el distrito Esteros, al que pertenece esta zona de la ciudad, suma un total de 24 asesinatos, siete más que en el mismo período del año pasado.