¿Se aplicará la pena de muerte en Perú? Se agita la campaña electoral en ese país
La propuesta de aplicar la pena de muerte en Perú reaviva el debate electoral en medio de inseguridad y crisis política.

La propuesta de pena de muerte irrumpe en la campaña electoral peruana en medio de la crisis de seguridad
Lo que debes saber
- Candidatos proponen pena de muerte ante crisis de inseguridad y crimen organizado en Perú.
- Tratados internacionales como el Pacto de San José impiden la aplicación real de esta medida.
- Expertos califican la propuesta como populismo ante la falta de evidencia de su efectividad.
La recta final de la campaña electoral en Perú se ha encendido con una propuesta tan polémica como radical: aplicar la pena de muerte. En un país golpeado por la inseguridad, el crimen organizado y una profunda crisis institucional, varios candidatos han puesto sobre la mesa medidas de “mano dura” que buscan conectar con el miedo y el hartazgo de la población.
Sin embargo, más allá del impacto político, la propuesta abre un debate legal, ético y constitucional complejo. Porque aunque suene viable en el discurso electoral, la realidad es que su aplicación en Perú enfrenta serios obstáculos jurídicos y compromisos internacionales que la hacen, en la práctica, muy difícil de ejecutar.
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Redacción Extra Digital
¿Se puede aplicar la pena de muerte en Perú?
La respuesta corta es: no, al menos no fácilmente. En Perú, la pena de muerte existe de forma muy limitada en la Constitución, pero solo puede aplicarse en casos específicos como traición a la patria en guerra o terrorismo.

La Constitución peruana limita la pena de muerte y su ampliación enfrenta obstáculos legales internacionales
El principal obstáculo es internacional. El país es parte del Pacto de San José, un tratado que restringe severamente la aplicación de la pena capital. Salirse de este acuerdo sería necesario para ampliar su uso, lo que implicaría un proceso político y legal complejo.
Además, expertos advierten que no es una solución inmediata. Incluso si se impulsara, su implementación podría tardar años y enfrentar bloqueos constitucionales.
La propuesta en campaña: “mano dura” contra el crimen
La idea de aplicar la pena de muerte no surge en el vacío. Forma parte de un conjunto de propuestas radicales que han tomado fuerza en la campaña electoral de 2026, impulsadas por el aumento de la delincuencia y el crimen organizado.
Varios candidatos han apostado por medidas extremas. Desde megacárceles hasta militarización de las calles, la narrativa dominante gira en torno a la necesidad de imponer autoridad y recuperar el control del país.
La pena de muerte aparece como la medida más dura de todas. En algunos discursos, se plantea aplicarla a sicarios o delincuentes capturados en flagrancia, apelando directamente al sentimiento de inseguridad de la ciudadanía.

La pena de muerte forma parte de propuestas de “mano dura” frente al aumento de la delincuencia
Un país marcado por la inseguridad y la crisis política
El contexto en Perú es clave para entender por qué estas propuestas ganan terreno. El país atraviesa una crisis institucional profunda, con una inestabilidad política que ha llevado a tener varios presidentes en pocos años. La inseguridad es una de las principales preocupaciones de la población. El aumento de homicidios, extorsiones y crimen organizado ha generado una sensación de descontrol que influye directamente en el voto.
Esto ha inclinado el debate hacia posiciones más duras. Según analistas, existe un crecimiento del electorado que busca líderes fuertes y medidas contundentes para enfrentar la delincuencia.
¿Solución real o discurso populista?
La propuesta de la pena de muerte divide a expertos y políticos. Mientras algunos la presentan como una solución frente al crimen, otros la consideran una medida populista sin impacto real en la reducción de la delincuencia. Diversos especialistas cuestionan su efectividad. Argumentan que no existe evidencia sólida de que la pena capital reduzca el crimen, especialmente en contextos donde las fallas estructurales del sistema de justicia siguen presentes.
Además, el debate ético es inevitable. Organismos de derechos humanos advierten que su aplicación puede abrir la puerta a errores judiciales irreversibles y vulneraciones graves.

Expertos advierten que la pena de muerte no garantiza una reducción real del crimen.
Una campaña marcada por propuestas polémicas
La pena de muerte no es la única propuesta controversial en estas elecciones. La campaña en Perú ha estado marcada por ideas radicales que reflejan el nivel de crisis y desconfianza en el sistema político.
El país llega a estos comicios con un alto nivel de fragmentación. Más de 30 candidatos compiten en un escenario donde el electorado aún se muestra indeciso y desencantado. En este contexto, las propuestas impactantes ganan visibilidad. Aunque muchas de ellas no sean viables en la práctica, logran posicionarse en el debate público y captar la atención del electorado.
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Más que una propuesta: un reflejo del momento que vive Perú
La discusión sobre la pena de muerte va más allá de una medida concreta. Es un reflejo del momento que atraviesa Perú: un país golpeado por la inseguridad, la desconfianza institucional y la búsqueda de soluciones rápidas. En medio de este escenario, el debate se polariza. Entre quienes exigen mano dura y quienes advierten sobre los riesgos de decisiones extremas.
Lo cierto es que, por ahora, la pena de muerte sigue siendo más una promesa electoral que una realidad posible. Pero su presencia en la campaña deja claro que el clima político en Perú está más tenso que nunca.