Miguel Díaz-Canel a Donald Trump: "Cuba y EE. UU. pueden tener un diálogo serio y responsable”
En una poco habitual aparición en cadena nacional, el mandatario aseguró que la Isla está dispuesta a sentarse con Washington.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (i) y a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump.
En plena tormenta política y con el combustible escaseando, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, sorprendió este jueves al abrir la puerta a un diálogo con Estados Unidos “sobre cualquier tema”, siempre que no se toque —según La Habana— la soberanía ni la autodeterminación de la isla.
En una poco habitual aparición en cadena nacional, el mandatario aseguró que Cuba está dispuesta a sentarse con Washington para construir una relación “civilizada” y de “beneficio mutuo”, aunque dejó claro que no aceptará conversaciones que considere injerencistas.
“De ese diálogo puede salir una relación entre vecinos”, insistió Díaz-Canel, marcando distancia de cualquier negociación que implique presiones políticas o condicionamientos externos.
Migración, narcos y ciencia, sobre la mesa
El jefe de Estado enumeró los temas que su Gobierno estaría dispuesto a tratar con EE. UU.: migración, seguridad, lucha contra el narcotráfico, terrorismo, medio ambiente y cooperación científica, en un intento por mostrar apertura en áreas sensibles.
El mensaje no es nuevo. El pasado 12 de enero, Díaz-Canel ya había lanzado un guiño en redes sociales, donde habló de un “diálogo serio y responsable”, basado —según dijo— en igualdad soberana y respeto mutuo.
Trump dice una cosa; Cuba, otra
Pese a las declaraciones del mandatario cubano, La Habana niega que exista una negociación en marcha. Así lo reafirmó el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, quien aseguró a EFE que no hay ninguna mesa de diálogo diseñada con Washington.
Las versiones chocan frontalmente con las del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insistido en que su Administración mantiene conversaciones con Cuba, incluso “a alto nivel”, y ha urgido al régimen a cerrar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”.
Golpe a Maduro, golpe a Cuba
La tensión creció tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, un aliado clave de La Habana. La operación estadounidense no solo sacudió el tablero político regional, sino que dejó a Cuba sin un suministro energético vital.
Expertos estiman que la isla necesita 110.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales Venezuela aportaba unos 30.000 en 2025, una cifra clave para evitar apagones y parálisis productiva, publica la agencia EFE.
Más presión desde Washington
Como si fuera poco, Trump endureció el cerco al firmar, el pasado 29 de enero, una orden presidencial que amenaza con aranceles comerciales a los países que suministren petróleo a Cuba, apretando aún más la soga sobre la economía de la isla.
Con el combustible al límite y los aliados debilitados, Cuba lanza el mensaje: quiere hablar, pero sin ceder terreno. La pelota ahora está en la cancha de Washington.