Opinión
¡A trabajar por el pueblo!
Acabamos de inaugurar una nueva Asamblea partida en dos.
Acabamos de inaugurar una nueva Asamblea partida en dos. 74 legisladores son de Alianza PAIS y sus grupos afines. 63 legisladores, de bancadas distintas al oficialismo. Y esa división refleja un Ecuador donde nadie tiene la última palabra: la mitad votamos por cambios profundos, la otra mitad por un continuismo adornado con ofertas de cambio moderado.
Ante ello, el desafío de la nueva Asamblea es trabajar por el pueblo más allá de los partidos políticos. Por los 16 millones de ecuatorianos más allá de los extremos ideológicos. La meta es lograr un amplio acuerdo nacional por esos cambios que exigimos la inmensa mayoría de ciudadanos: bajar el costo de la vida con menos impuestos; combatir el tráfico de drogas (sobre todo la “hache”); aumentar oportunidades de empleo, emprendimiento y de educación en la carrera que uno quiera; fiscalizar para que las obras concluyan con eficacia y cuidando el bolsillo del pueblo.
Ahora bien, si queremos lograr esos acuerdos en temas de fondo, necesitamos también un cambio en las formas. La campaña electoral ya terminó. Hoy es momento de trabajar por el pueblo. Por ello la nueva Asamblea debe ser un espacio independiente de diálogo donde, sin renunciar a principios, podamos llegar a consensos mínimos a favor de los ciudadanos.
Ese es un reto de todas las bancadas, pero sobre todo de la mayoría ligera que ocupa AP, así como del presidente entrante Lenin Moreno que ha ofrecido una “mano extendida”. Veamos, pues, si pasan del dicho al hecho. El pueblo está mirando. Y juzgará a quienes actúen en su contra. ¡La pelota está en su cancha!
Ab. Héctor Yépez Martínez