Opinión
Cartas al director: Ecuador votó por el cambio
En media polémica sobre el resultado de las elecciones, que debe resolverse tramitando todos los pedidos de los participantes, hay una verdad incuestionable: Ecuador votó por el cambio.
Los votantes de Lasso elegimos un cambio profundo: más empleos y menos impuestos; fiscalización frontal, eliminar la tabla de consumo de drogas, respetar libertades de expresión, de elegir la carrera y más. Los votantes de Lenín, aunque eligieron el continuismo, también apoyaron un cambio moderado que ofrecía más diálogo y menos prepotencia, fomento al emprendimiento y el agro, mayor eficacia y cobertura de servicios sociales del Estado.
Así, tras una década con Rafael Correa en la Presidencia, el desafío de su sucesor es oír la voz del pueblo que pide cambio. El primer paso es que el nuevo gobierno goce de legitimidad despejando toda duda sobre la transparencia de las elecciones. Luego el flamante Presidente no debe imponer a las bravas la visión de su partido, aunque haya ganado en las urnas, sino tender puentes para construir un programa nacional que responda a la diversidad del Ecuador, incluyendo a quienes votaron por la otra opción.
Puntos esenciales del acuerdo deben ser bajar el costo de la vida con menos impuestos, crear empleo en el sector privado y el agro, combatir al microtráfico de drogas, reformar -al menos- la Ley de Comunicación, ampliar el acceso a la educación pública con libertad para elegir la carrera, fiscalizar la corrupción, etc.
La campaña se acabó. Y el conteo debe terminar sacando la verdad a la luz. Así podrán las autoridades electas dedicarnos desde ya a trabajar por mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo.
Ab. Héctor Yépez Martínez