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Opinión

Cartas al director: ¿Silencio o complicidad?...

Nicolás Maduro y sus áulicos demuestran un afán inaudito por mantenerse en el poder a toda costa, lo cual se comprueba, sin ningún reparo.

Nicolás Maduro y sus áulicos demuestran un afán inaudito por mantenerse en el poder a toda costa, lo cual se comprueba, sin ningún reparo, porque se oponen terminantemente con leguleyadas para que se lleve a cabo el referéndum revocatorio, garantizado en la Constitución de Venezuela, para que sea el pueblo de ese país el que determine con su voto si él y sus áulicos deben o no seguir en el poder.

Se oponen Maduro y su grupo al referéndum revocatorio porque están plenamente conscientes que no cuentan con más allá de un 20% de apoyo de los venezolanos. Y ante ese panorama tan lóbrego para él y sus colaboradores no les queda otra alternativa que la de agarrarse del poder con manos, pies y uñas.

El pueblo de Venezuela está cansado de estos procedimientos que atentan contra sus derechos humanos. La oposición se ha venido manejando con un criterio de no violencia, como lo demuestra haberse sometido a la Constitución para solicitar el referéndum revocatorio.

En América Latina nadie quiere sangre en las calles de las ciudades de nuestro continente. Ojalá esta actitud egocéntrica y megalómana de Maduro y su grupo, producto de la cleptocracia, no desemboque en un enfrentamiento de pueblo contra pueblo. Lo que llama la atención del mundo es que la comunidad internacional mire con indiferencia el problema de Venezuela porque nada dice y menos exige que a Venezuela vuelva la paz, que está perdida. (BLC)