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Opinión
Desde la redacción: Chicos, cuidado con lo que leen en internet
Por: Juan Manuel Yépez @juanmayepez
Todavía recuerdo a mi hija prendada a mis piernas con una galleta en la mano y la boca cubierta de mermelada de fresa. Apenas tenía dos dientes en ciernes que afloraban con cada sonrisa. Ahora que está próxima a cumplir quince años, me cuestiono sobre mis ausencias y los momentos que me perdí por perseguir a la vida. Por suerte la veo crecer segura, con valores y principios que le sirven para sortear los peligros de una generación atrapada por la tecnología y saturada por información en línea, muchas veces peligrosa.
El teléfono celular se ha convertido en la única herramienta de comunicación que aísla a los adolescentes del mundo real y los condena a una especie de soledad acompañada. Lo que no está en las redes, simplemente no existe, ni siquiera la persona que está al frente, que también chequea desenfrenada su dispositivo, mientras la vida pasa frente a nosotros sin que nadie se dé cuenta. Los riesgos son muchos, pero los peores son la pornografía infantil, el reto de la Ballena azul, crímenes y suicidios en tiempo real, es decir que lo más bajo del ser humano está a su alcance.
Por eso debemos estar pendientes de sus necesidades, escucharlos cuando quieran desahogarse, compartir momentos únicos que se queden en su corazón. No se trata de la cantidad de tiempo que les dediquemos, sino de la calidad y el amor que le pongamos a ese contacto humano tan necesario en estos días. Ahora más que nunca es urgente explicarles lo bueno y la malo de la vida, para que no los agarre de sorpresa cuando lo vean en el internet, pero sobre todo que no caigan en las manos de chantajistas que atacan sus cuentas para hacerles daño. Cuenta conmigo hija mía, aquí estaré siempre para ti.