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Opinión

Desde la Redacción: La Contraloría le borró la sonrisa

“La ley es la ley, ni se transa, ni se negocia, se cumple”, repetía hasta el cansancio Carlitos Ochoa en cada intervención pública, cuando anunciaba como prócer de la Independencia la sanción a cualquier medio de comunicación que no gozaba de su simpat

Imagen juanma

“La ley es la ley, ni se transa, ni se negocia, se cumple”, repetía hasta el cansancio Carlitos Ochoa en cada intervención pública, cuando anunciaba como prócer de la Independencia la sanción a cualquier medio de comunicación que no gozaba de su simpatía.

Pero ese gesto de mórbida satisfacción desapareció de su rostro al tratar de explicar las dos glosas que halló la Contraloría cuando fungía de director nacional de Noticias de GamaTV, canal incautado en 2008 por el gobierno de Rafael Correa. Ya en ese año, Ochoa trabajaba en una empresa de propiedad del Estado, por lo que sus movimientos económicos eran perfectamente auditables.

Por eso no cabe el argumento del actual superintendente de Comunicación de que trabajaba para una compañía privada y que por ello podía recibir bonos que supuestamente sobrepasan los 90 mil dólares, mucho menos en un canal que comenzaba a presentar problemas económicos.

Lo peor es que este análisis se realizó entre el 1 de enero de 2010 y el 30 de abril de 2016, cuando su tocayo Carlos Pólit, hoy prófugo de la justicia, era el contralor, cuyo silencio al respecto fue elocuente.

Lo raro es que el ‘Súper’ no haya presentado todavía ninguna justificación al respecto, pese a que no negó ninguna de estas observaciones. Razón que Ochoa, siempre displicente, se negaba a dar entrevistas, pese a que estaba obligado a hacerlo por ser un funcionario público. Veamos ahora si el inefable Carlitos cumple con su máxima de someterse a la ley y que no transe ni negocie en caso de que el ente de control lo ponga contra la pared.