Opinión
Editorial: Promesas oficiales a medias
Es indudable que la buena fe y los mejores propósitos han guiado y guían al presidente Lenín Moreno al plantear y ofrecer al pueblo ecuatoriano importantes proyectos que el Estado debía llevar a cabo, lo cual en el tiempo que lleva en la jefatura de Estado o se vienen cumpliendo con mucha lentitud o no han podido realizarse ni hay la capacidad económica para poder realizarlos.
Uno de los más importantes puntos de su plan de gobierno fue el de la vivienda para los sectores más necesitados, mediante el cual se debían construir centenares de miles de casas; pero la ejecución del plan ha ido a paso tan lento, que es imposible que, durante el tiempo que queda por gobernar, pueda llegarse al número ofrecido de viviendas.
Incluso se ha informado cuál será a futuro el alcance de este plan que llegaría, si se concreta, a menos de su tercera parte.
Esta lamentable situación de promesas no cumplidas debe estar originada por la grave crisis con la que el anterior Gobierno entregó al actual la cartera fiscal.
Además, Lenín Moreno recibió del correísmo muchas obras públicas sin terminar, debiéndose buscar mecanismos para finiquitar estas operaciones.