Editorial: Guayaquil paga y ganan pocos
Guayaquil mantiene un sistema de parquímetros que deja solo el 15 % de la recaudación a la ciudad y genera doble cobro con cuidacarros

Los espacios de la avenida Víctor Emilio Estrada están regulados por los parquímetros.
Es un negocio mal repartido y el propio Municipio de Guayaquil lo ha reconocido, pero aun así lo mantiene y, peor aún, lo pretende ampliar. Los parquímetros no solo se han convertido en un dolor de cabeza para los conductores, sino también para el Cabildo, que admite una desproporción difícil de justificar: la ciudad apenas recibe el 15 % de lo recaudado, mientras el operador privado se queda con la parte grande del pastel. Una herencia de la administración pasada, sí, pero que en la actualidad sigue vigente.
Pese a reconocer aquello, la solución no es inmediata. El alcalde ha dicho que el cambio de fondo llegará recién en 2027. Mientras tanto, el sistema sigue con ‘cajitas’ en zonas donde el descontrol manda y los cuidadores informales de carros marcan territorio. El resultado es el mismo de siempre: parquímetros y cuidacarros conviviendo en las mismas calles, y un doble cobro que ha generado malestar, enojo y desconfianza, sin que ninguna administración haya logrado frenarlo.
Si el problema es la plata, como se ha admitido, la reflexión es inevitable: ¿hasta cuándo Guayaquil seguirá pagando caro un sistema que beneficia a pocos y castiga a muchos, mientras la solución siempre queda para mañana?