Editorial: Cuando lo público beneficia a pocos
Venta de 93 hectáreas en La Libertad por USD 2,7 millones genera polémica: precio bajo, compradora sin perfil financiero y dudas sobre transparencia
Algo huele raro en la venta de 93 hectáreas de terreno en La Libertad, provincia de Santa Elena. El Municipio las habría transferido por 2,7 millones de dólares a una sencilla trabajadora, en una operación que ya fue denunciada desde el Concejo Cantonal.
La aparente “operación inusual”, que además contó con el respaldo del alcalde, ha provocado indignación ciudadana por varias razones. La primera: el precio del metro cuadrado, fijado en $2,94, cuando en esa zona el valor comercial bordea los $9. Una ganga inexplicable tratándose de un bien público. La segunda: la compradora ni siquiera habría asistido a la sesión donde se aprobó la venta. ¿Y el billete de dónde salió? Pues nadie lo sabe. Todo esto bajo el argumento de un supuesto proyecto de agroturismo, del que tampoco se conocen estudios técnicos, planes claros ni respaldo documentado. Así, a ojo cerrado y sin preguntas incómodas.
Este caso no puede despacharse con explicaciones tibias ni silencios convenientes. Cuando se trata de bienes municipales, la transparencia no es opcional, es una obligación. Las autoridades de control deben actuar con rapidez y sin contemplaciones, porque aquí no solo está en juego una transacción que ‘apesta’, sino la confianza de la ciudadanía, que ya está cansada de ver cómo lo público beneficia a unos pocos.