Editorial: ¡La ruta eterna del atraso!
Las carreteras del Ecuador no fallan: se abandonan. Cada invierno lo confirma: deslaves, huecos y cierres dejan al país incomunicado

Deslaves y deterioro de la red vial evidencian el abandono del mantenimiento en las carreteras del Ecuador, afectando la conectividad nacional cada invierno.
Las carreteras del Ecuador no fallan: se abandonan. Cada invierno lo confirma: deslaves, huecos y cierres dejan al país incomunicado y al transporte al borde del caos.
No es mala suerte, es falta de prevención. La ruta Quito-Guayaquil, eje económico nacional, sigue siendo lenta, costosa y riesgosa, como si el tiempo se hubiera detenido.
El problema no es falta de estudios, es falta de decisión política. Se invierte en parches, no en soluciones definitivas.
Mientras tanto, las vías rurales siguen olvidadas, aislando comunidades y frenando la producción del país.
El país no necesita excusas: necesita mantenimiento constante, obras serias y control real del gasto público. Y cada año perdido se paga con más pobreza y más atraso.