Editorial: Una tragedia anunciada
El caos vial hacia las playas se repite sin soluciones. La falta de vías alternas y planificación mantiene a Guayaquil atrapada cada feriado
O el Ministerio de Transporte y Obras Públicas actúa ya o la vía a la Costa terminará convertida en escenario de una tragedia anunciada.. El último feriado de fin de año volvió a dejar la misma postal de siempre, kilómetros de carros detenidos, familias atrapadas por horas y un viaje de descanso convertido en un suplicio.
Lo grave es que esto ya no sorprende a nadie. El caos se repite cada feriado y, aun así, las soluciones no llegan. ¿Hasta cuándo los viajeros que salen de Cuenca, Machala, Babahoyo o del Oriente tendrán que meterse obligatoriamente a Guayaquil para ir a alguno de los balnearios? Esa falta de planificación castiga a los conductores y termina asfixiando a la ciudad.
La vía a la Costa no da más. Está rebasada por el crecimiento urbano, el transporte pesado y un parque automotor que aumenta cada año. Seguir usándola como la única salida hacia las playas no es terquedad, es irresponsabilidad.
Aquí no faltan diagnósticos, falta decisión. El MTOP y los gobiernos locales deben dejar de patear el problema y planificar de una vez vías alternas que conecten al interior del país con la Costa. No hacerlo es condenar a los ecuatorianos a repetir el mismo caos una y otra vez. El problema está claro; lo que sigue faltando es voluntad para enfrentarlo.