Opinión
Editorial: gastronomía en fiestas julianas
La suma de varios acontecimientos históricos que se han venido y se siguen celebrando en el puerto principal en este mes de julio, que ha sido llamado como “del guayaquileñismo”.
La suma de varios acontecimientos históricos que se han venido y se siguen celebrando en el puerto principal en este mes de julio, que ha sido llamado como “del guayaquileñismo”, ha tomado en consideración aspectos culturales, cívicos, tradiciones y folclóricos. Y dentro de los diferentes actos programados que se cumplen con la participación del gran colectivo porteño no podía quedar afuera ese aspecto que tiene que ver con nuestra gastronomía. Y de esta forma se han organizado eventos con concursos entre salones y “huecas” que ofrecen, para el más variado público, los más exquisitos platos, la mayoría de ellos de procedencia local o nacional como, por ejemplo, el caldo de bolas de verde, la guatita, los llapingachos, los muchines, el churrasco montado, el arroz con menestra, etc.
Y es que no hay duda que la cocina nacional, tanto de la Costa como de la Sierra, ofrece a todos la oportunidad de probar los más exquisitos sabores con los productos que son propios de nuestra tierra. Y ello es, indudablemente, también una forma de identidad toda vez que estos platos que saboreamos también son reclamados en otros países adonde han llegado a ofrecerlos los ecuatorianos que cruzan nuestras fronteras.