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Opinión

El mal llamado “treceavo”

Le tocó al entonces legislador Carlos Julio Arosemena Monroy, entendiendo las necesidades de los compatriotas a quienes las fiestas de Navidad y Fin de Año agarraban “chiros”, proponer crear el décimo tercer sueldo que algunos llaman erradamente “el treceavo”.

Y este sueldo adicional, al que luego se le agregaría el “catorceavo” para pagar las matrículas y los útiles escolares de los vástagos, llega de lo más oportuno, cuando más lo necesitamos, ya para pagar las deudas que siempre acumulamos, con un espíritu ciertamente “moroso”, y los regalos que hay que darle no solo a los niños, en calidad de Papá Noel o de Niño Dios, sino también a los amigos y a los parientes que se cuelan bajo la tergiversada frase no tan bíblica que digamos que dice: “Regalaos los unos a los otros”...

Este sueldo que llega como caído del cielo en un momento tan oportuno deben pagar este mes los patronos, estatales o particulares, hasta el día 24, que es cuando celebramos la Nochebuena en vísperas de la Navidad o Natividad que celebra el nacimiento, en Belén, del hijo de José y María, con la paternidad del Espíritu Santo.

Y me viene a la mente -siempre mal intencionada- el pensar que este “treceavo” podría servir como el comienzo de los dineros que tanto Glas como su tío Rivera tienen que reunir para devolver los “melones” que, según el fiscal Baca, recibieron de Odebrecht.

Este dinero resultaría irrisorio para la gente correísta de AP, quienes podrían iniciar una colecta para que puedan cumplir tío y sobrino con tan fuerte deuda que les ha impuesto la ley tras un largo juicio. Aunque ahora vendrán las apelaciones y todo un tedioso proceso.... (FCV)