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Opinión

Evitemos que nos afecte el estrés

El estrés es un cansancio mental, físico y espiritual provocado por un rendimiento anormal, y suele provocar serios trastornos en el organismo. El estrés también puede ser un sentimiento de tensión física, emocional o espiritual producto de una frustración o de un conflicto que genera inestabilidad. Hay tensiones que pueden ser agudas o crónicas, y pasar cuando se resuelve el problema.

El estrés crónico se produce por problemas sentimentales (matrimonio conflictivo), falta de dinero, problemas en el trabajo, etc. La persona no busca solución a estos problemas y vive ahogándose en un vaso de agua. No tiene plata, pero quiere tener a su hijo en una universidad de élite cuando las universidades públicas cumplen el mismo pénsum de estudio.

El estrés es bueno cuando es un hecho inspirado porque pone al cuerpo en tensión y se producen hormonas que estimulan el cerebro y ponen al individuo en alerta para enfrentar cualquier peligro. Pero si el estrés es permanente, las hormonas producen trastornos mentales o espirituales, presión arterial alta, obesidad, diabetes, daño cardíaco y renal. Si el estrés llega a la esfera psíquica se producirá depresión y ansiedad.

El estrés también afecta a la piel con el acné, eczemas y hasta problemas en la menstruación, también puede producir insomnio, diarrea, estreñimiento, cefalea, trastornos de la memoria, falta de energía y concentración, problemas sexuales; algunos presentan rigidez de cuello y mandíbulas, cansancio, demasiado sueño, gastritis, úlceras, pérdida o irregular aumento de peso; y abuso de alcohol y drogas.