La fe también se sirve en el plato: fanesca impulsa turismo gastronómico en Semana Santa
La fanesca, símbolo de la Semana Santa en Ecuador, trasciende lo religioso y se posiciona como motor del turismo gastronómico y la identidad cultural

Escena familiar preparando fanesca durante Semana Santa en Ecuador (recreación con IA).
El turismo gastronómico en Ecuador tiene uno de sus picos más potentes en fechas claves como la tradición católica de la Semana Santa. En esos días, la fanesca se convierte en la ‘reina’ de las mesas, ya que está en hogares, huecas, restaurantes de toda categoría y hoteles. No hay rincón del país donde no se sienta el aroma de este potaje preparado con 12 granos, en honor a los apóstoles de Jesucristo.
Ecuador
¿Cuál es el origen de la fanesca? La historia detrás del plato de Semana Santa
Daniela Moina
Se trata de una de las recetas más complejas del recetario nacional, no solo por su elaboración, sino por lo que representa: una tradición que une generaciones. En ciudades como Quito, Cuenca, Riobamba, Ambato e incluso en la costera Guayaquil, familias enteras se reúnen para cocinarla. Ese ritual despierta la curiosidad de visitantes que llegan por las procesiones, pero terminan atrapados por el sabor del bacalao, el zapallo, el sambo, el frejol o el mote.

Fréjol, habas y zapallo son ingredientes andinos incorporados a la fanesca.
Lo que ha hecho la capital al posicionar la fanesca como parte central de su calendario festivo es un ejemplo que otras ciudades deberían replicar. No solo en Semana Santa, sino también en distintas fechas conmemorativas o fiestas locales. La gastronomía no puede quedarse en el gusto interno, tiene que proyectarse, venderse y convertirse en experiencia. El Ecuador que se saborea también es un país que el mundo merece descubrir.