Llegó el agua y también el miedo
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Llegó el agua y también el miedo

Guayllabamba, parroquia rural al norte de Quito, fue la nueva víctima de la pertinaz lluvia que azota a la capital. Al menos 15 locales comerciales se inundaron, dejando pérdidas económicas.

Las autoridades dijeron que se desbordaron el río Coyago y un colector de la quebrada Bello Horizonte. La limpieza continuaba, pero el miedo no se iba.

Y esta desgracia trajo a la memoria lo que hace un año ocurrió en La Comuna y La Gasca, también en el norte. En enero de 2022 hubo un deslave que mató a 29 personas y generó cuantiosas pérdidas. Con ello, la duda es si la capital está preparada para estas eventualidades o simplemente se reacciona cuando algo grave sucede. Urgen los planes.

¿Quito está lista para afrontar la época lluviosa?

“No está preparada. Hay mucha irresponsabilidad entre funcionarios municipales y principalmente en temas de alcantarillado. No hay visión para ello”, Héctor Chamorro, ingeniero.

“No, la ciudad no ha tenido un plan completo de mantenimiento de alcantarillado, lo cual ha hecho que se desborde con las primeras lluvias fuertes del año”, Xavier Guerrero, comunicador.