Elecciones seccionales de 2026 en Ecuador: ¿por qué 10.000 correístas tendrían que renunciar?
Estrategia del correísmo ante elecciones seccionales 2026 implicaría desafiliaciones masivas para cumplir normativa electoral y viabilizar candidaturas

Gabriela Rivadeneira, presidenta del principal partido de la oposición Revolución Ciudadana.
La antesala de las elecciones seccionales de 2026 en Ecuador abre un escenario inusual para el correísmo: cerca de 10.000 de sus militantes tendrían que dejar formalmente el movimiento para poder ser candidatos. La medida no responde a una ruptura interna, sino a una estrategia obligada por las reglas electorales y el contexto político actual.
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La Revolución Ciudadana (RC), principal fuerza de oposición, calcula que esa cifra sería necesaria para cubrir candidaturas principales y suplentes en prefecturas, alcaldías y concejalías en todo el país.
¿Por qué tendrían que renunciar 10.000 militantes?
La razón central es normativa. La legislación electoral ecuatoriana exige que un aspirante no pertenezca a una organización política al menos 90 días antes de inscribir su candidatura.
En ese contexto, la dirigencia del correísmo plantea una “desafiliación técnica”, enfocada únicamente en quienes buscarán participar en los comicios. No se trata, según han explicado, de una salida masiva de bases ni de una crisis interna.
¿Cómo impacta la suspensión del movimiento?
El escenario se complica aún más por la suspensión temporal de la Revolución Ciudadana, dictada en medio de una investigación por presunto lavado de activos vinculada al financiamiento electoral.

Gabriela Rivadeneira, presidenta del principal partido de la oposición Revolución Ciudadana.
Esto limita su capacidad de inscribir candidaturas propias, lo que empuja al movimiento a buscar alternativas.
La estrategia: alianzas y candidaturas cruzadas
Frente a este panorama, el correísmo apunta a construir acuerdos con otras organizaciones políticas. La idea es que sus aspirantes participen bajo sus estructuras, sin necesidad de afiliarse formalmente a ellas.
La estrategia incluye:
- Competir mediante alianzas locales y nacionales
- Compartir candidaturas y espacios en papeletas
- Mantener cohesión interna pese a las desafiliaciones
Además, el movimiento busca evitar repetir lo ocurrido en 2019, cuando sus cuadros debieron dispersarse en distintas plataformas sin una coordinación clara.
¿Qué cambia con el adelanto de elecciones?
El Consejo Nacional Electoral resolvió adelantar los comicios de febrero de 2027 a noviembre de 2026. Esta decisión acorta los tiempos y complica aún más la planificación política del correísmo.
Mientras el organismo justificó el cambio por posibles afectaciones climáticas, el movimiento lo interpreta como un obstáculo adicional para su participación.
Un proceso electoral bajo presión
La dirigencia correísta sostiene que enfrentará este proceso de forma “organizada y disciplinada”, en medio de lo que describe como una crisis política más amplia. Con 270.000 adherentes registrados, el reto no es menor: reorganizar su estructura, sostener alianzas y, al mismo tiempo, garantizar presencia en las urnas.